ribbon

Experiencias imprescindibles para salvaguardar el patrimonio cubano

9 de octubre de 2018

|

Fotos: Luis C. Palacios Leyva

 

43551105_1887122484657602_3387390365043523584_n

 

Con una ofrenda floral a los monumentos de Carlos Manuel de Céspedes y Perucho Figueredo comenzó este martes la reunión de la Red de Oficinas del Historiador y del Conservador de las Ciudades Patrimoniales de Cuba.

El historiador de Bayamo, Ludín Fonseca, explicó los inicios del proceso de construcción de esta urbe, específicamente el de la emblemática plaza de la Revolución y se refirió además a aquel conmovedor hecho ocurrido el 12 de enero de 1869, cuando la ciudad fue quemada, lo cual significó un acto que demostró la entrega y el nivel de conciencia del pueblo bayamés con la causa independentista.

“De ese trascendental suceso de la historia patria solamente quedaron 114 viviendas de un aproximado de 1500 edificaciones”, comentó Fonseca.

 

43664695_1887122421324275_8536417804843220992_n

 

A solo diez días de iniciada la Guerra en la cuna de la nacionalidad cubana, como también es conocida la capital de la provincia de Granma, pasó a ser el cuartel general del Ejercito Libertador, bajo el mandato del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes. Los sitios que hoy están ubicados alrededor de la Plaza de la Revolución fueron en un principio viviendas de importantes independentistas bayameses.

Tal es el caso del Museo provincial Manuel Muñoz Cedeño, donde vivió este patriota que tuvo la tarea de instrumentar y hacer los arreglos musicales del Himno de Bayamo, además del cine Céspedes, antiguamente la casa de Perucho Figueredo, quien dejó plasmado en las siguientes palabras, talladas en su monumento, el sentimiento y la entrega de aquellos años: “Yo me uniré a Céspedes y con él marcharé a la gloria o al caldazo”.

 

43408769_1887122587990925_2803753065985867776_n

 

Otra de las acciones fundamentales que tuvieron lugar en la mañana de este martes fue la entrega de una réplica de un revolver de Carlos Manuel de Céspedes al museo casa natal del prócer independentista, cortesía del Museo Oscar Manuel de Rojas de Cárdenas.

Se trata de un arma de calibre pequeño, aseguró Arnaldo Batista Alonso, director de la filial de Cárdenas de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas.

El cabo es originalmente de nácar y tiene una dedicatoria de la patriota cardenense Emilia Casanova Rodríguez esposa de Cirilo Villaverde, quien entregó este obsequio al ilustre bayamés. Puede verse en la réplica: “A Carlos Manuel de Céspedes de Emilia. C de Villaverde 7 de enero de 1871”.

En un segundo momento, la combatiente del Movimiento 26-7, Julia Guevara Casati, viuda del rebelde Roberto Reyes, donó al museo objetos suyos de guerra.

 

43550441_1887122277990956_7254617800700854272_n

 

La literatura estuvo presente en la cita con la presentación de los libros El Diario Perdido de Carlos Manuel de Céspedes e Iconografía de la Guerra de los Diez Años, de los historiadores Zoila Lapique y Manuel Moreno Fraginal, a cargo de Mario Cremata, director de Ediciones Boloña.

Luego inició la primera sesión de trabajo de la Red de Oficinas del Historiador y del Conservador de las Ciudades Patrimoniales de Cuba sobre la implementación de las nuevas normativas para el trabajo por cuenta propia, entre otros temas de especial interés que aseguran la responsabilidad social de este proyecto con la protección del patrimonio nacional.

Galería de Imágenes

Comentarios