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Efemérides

Música

Primera interpretación en Cuba de la versión orquestal de “Cuadros en una exposición”, de Mussorgsky

23 de abril de 1933

Como es sabido, el compositor ruso Modesto Mussorgsky escribió “Cuadros en una exposición” para piano, inspirándose para ello en una muestra póstuma de pinturas y dibujos de su amigo, el arquitecto Víctor Hartmann.
Sin embargo, no hay dudas de que la obra, concebida con un pianismo titánico y un fabuloso colorido, posee en sí misma muchas sugerencias orquestales, por lo que no es raro que otros músicos hayan sentido la necesidad de orquestar esos Cuadros pianísticos.
Y a pesar de que, en efecto, muchos lo hicieron antes y todavía en la actualidad lo siguen haciendo, ya todo el mundo está de acuerdo en que ninguna de esas orquestaciones ha logrado alcanzar mayor relieve artístico que la realizada por el compositor francés Maurice Ravel.
Especialmente dotado para la creación de ambientes y la elaboración tímbrica, Ravel logró en los “Cuadros” una de sus partituras más ricas y fascinantes, y que exige, al mismo tiempo, gran virtuosismo por parte de los músicos que han de interpretarla.
Y cinco años después de la premier mundial de esta partitura cimera en la historia del arte orquestal, el maestro Nicolás Slonimsky la daba a conocer en nuestro país en uno de los conciertos que él denominaba “Conciertos de Música Nueva”. En esa ocasión, el propio Slonimsky dirigió la Orquesta Filarmónica de La Habana, en el Teatro Auditórium, hace 75 años, UN DIA COMO HOY.

Primera interpretación en Cuba de la Sinfonía No. 1, en Si bemol Mayor, de Robert Schumann

23 de abril de 1939

Un 23 de abril, pero de 1939, ocurría otro importante suceso para la vida musical cubana. Se trata de la primera interpretación en nuestro país de la Primera Sinfonía en Si bemol Mayor, del compositor alemán Robert Schumann.
Escrita en 1841, cuando el compositor había realizado ya la mayor parte de su gran obra para piano, la Sinfonía testimonia un período de felicidad en la vida de Schumann debido a su reciente matrimonio con Clara Wieck.

Esa euforia quedó expresada en el subtítulo de la obra, a la que el compositor llamó “Sinfonía de la primavera”. Esbozada en sólo cuatro días y terminada en menos de un mes, la Primera Sinfonía carece de rasgos dramáticos y toda ella, guiada por el espíritu de la primavera, es como un himno de alegría que no volverá a aparecer en las futuras obras sinfónicas de Schumann.
Antes de concluir, es bueno recordar que, en el pasado, el sector sinfónico de la creación schumaniana recibió desfavorables comentarios, atribuyéndosele una orquestación pobre y falta de fluidez. Eso llevo a algunos músicos, como Mahler por ejemplo, a revisar la instrumentación de estas obras con el propósito de “mejorarlas”. Sin embargo, la tendencia actual consiste en preferir la propia espontaneidad de Schumann, a pesar de sus “debilidades”, a esos retoques ajenos a las manos del compositor.
La premier cubana de la Sinfonía de la primavera, de Schumann, estuvo a cargo de la Orquesta Filarmónica de La Habana, dirigida en esa ocasión por el maestro alemán Walter Taussig. Y eso ocurrió en el Teatro Auditórium, hoy “Amadeo Roldán”, hace 69 años, UN DIA COMO HOY.