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Efemérides

Música

Nace el violinista ruso-norteamericano Isaac Stern

21 de julio de 1920

Nacido en Ucrania, Un día como hoy, pero de 1920, Isaac Stern fue iniciado en la música a una edad asombrosamente temprana por su propia madre, quien era una cantante profesional. Luego la familia emigró hacia los Estados Unidos y se establecieron en la ciudad de San Francisco. Allí el pequeño Isaac ingresó en el Conservatorio de esa ciudad para estudiar violín con Louis Persinguer; también fue alumno de Naoum Blinder, entre 1932 y 1937; y ya en 1936 hizo su debut como solista con la Orquesta Sinfónica de esa ciudad norteamericana tocando el Concierto No. 3 de Saint-Saëns.
Su segunda actuación en Nueva York, el 18 de febrero de 1939, constituyó un éxito tan notable que Isaac Stern comenzó entonces una brillante carrera como solista de conciertos y, también, como un excelente intérprete de música de cámara. Cuatro años más tarde, exactamente el 8 de enero de 1943, el violinista triunfaba rotundamente en el Carnegie Hall de Nueva York, afianzando aún más su privilegiada posición entre los más grandes violinistas de su momento.
En el 48, Stern debutó en Europa al presentarse en el Festival de Lucerna de ese año y, a partir de entonces, su nombre se hizo habitual en las programaciones de las más importantes orquestas europeas y americanas. En el 56 protagonizó una espectacular gira por la Unión Soviética y en el 61, Stern organizó un trío con el pianista Eugene Istomin y el cellista Leonard Rose, para hacer música de cámara, unión que se mantuvo hasta la muerte de Rose en 1984.
Isaac Stern recibió en vida numerosos premios y condecoraciones, entre las que se destacan la Orden de Oficial de la Legión de Honor de Francia, en 1979; el Premio de Honor del Centro Kennedy, en 1984; y el Lobo, de Israel, en 1987. El extraordinario violinista fue, también, un esforzado luchador por las causas justas de la humanidad y un promotor y comunicador de cultura incansable. Su muerte le sobrevino el 23 de octubre de 2001, a los 81 años de una vida que se había iniciado en la ciudad rusa de Kremenetz, en 1920, UN DIA COMO HOY.

Al año siguiente se presentó en Nueva York, exactamente el 11 de octubre de 1937. De nuevo en San Francisco, Stern permaneció en esa ciudad preparando En el 43, Stern realizó la inevitable presentación en Nueva York que le proporcionaría el comienzo de una brillante carrera como solista de conciertos y, también, como un excelente intérprete de música de cámara.
Ya desde esos momentos iniciales, el repertorio de Isaac Stern incluía desde los compositores barrocos, como Bach y Haendel, hasta los creadores contemporáneos, como el ruso Serguei Prokofiev.

Primera interpretación en Cuba de los fragmentos orquestales de “Sueño de una noche de verano”, de Félix Mendelssohn

21 de julio de 1929

Escrita en dos etapas diferentes, la música incidental compuesta por Mendelssohn para “Sueño de una noche de verano”, de William Shakespeare, demuestra el firme espíritu romántico del compositor alemán y consta, en total, de una Obertura y trece partes en las que se mezclan fragmentos puramente orquestales con piezas para solistas y coro femenino.
En conciertos suele ejecutarse una selección de las piezas orquestales, a manera de una Suite en cinco partes.
La Obertura, por ejemplo, fue escrita cuando Mendelssohn contaba 17 años de edad, sin embargo, ya a la altura de nuestros días, a nadie se le ocurre dejar de considerarla una extraordinaria obra maestra. Su estructura es de un admirable equilibrio, sus temas se encuentran entre los más felices de toda la literatura musical y la orquestación es radiante.
Y fue casi diecisiete años más tarde, es decir, en 1842, que el compositor alemán acometió la creación de las restantes partes de “Sueño de una noche de verano”, con destino a una representación de la obra en Postdam.
Por eso es que resulta increíble la facilidad con que Mendelssohn retomó el espíritu juvenil de la Obertura y lo trasladó a las otras secciones de la partitura. Así, el Scherzo que enlaza los actos I y II de la comedia, es muy afín en carácter a la Obertura; y quien haya leído la obra de Shakespeare seguramente estará de acuerdo en que ninguna música correspondería mejor a la atmósfera del bosque encantado y sus mágicos sortilegios.
El Nocturno, por su parte, fue escrito para la transición entre los actos III y IV, y su atmósfera proyecta la sonoridad y el equilibrio restablecidos por Puck y Oberón cuando, cansados de sus diabólicas travesuras, derraman el zumo de sus yerbas mágicas sobre los párpados de los personajes en el bosque encantado.
Y fueron esos tres fragmentos orquestales de la música incidental escrita por Mendelssohn para Sueño de una noche de verano, es decir, la Obertura, el Nocturno y el Scherzo, los que el público de nuestra capital tuvo ocasión de escuchar por primera vez en un concierto. La interpretación estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica de La Habana, fundada y dirigida por el maestro Gonzalo Roig, y el hecho ocurrió en el entonces Teatro Nacional, hoy Gran Teatro de La Habana, hace 79 años, UN DIA COMO HOY.