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Efemérides

Música

Premier mundial de la ópera Tanhausser, de Wagner

19 de octubre de 1845

Tanhausser es una ópera cuyo argumento está inspirado en la vida de un caballero trovador que sirvió en la corte del duque Federico II de Austria en el siglo XIII, y que murió arrepentido después de una existencia un tanto bulliciosa y libertina.
En su versión original, la ópera se inicia con una Obertura basada, fundamentalmente, en el canto de los peregrinos que se escucha en el acto segundo. Esa Obertura de Tanhausser es la que habitualmente se interpreta en los programas de concierto como obra independiente, y ha llegado a convertirse en una de las obras preferidas del gran público. Otro momento especialmente famoso de la ópera Tanhausser, de Wagner, es la música de su ballet, conocido bajo el nombre de Venusberg o escena del Monte de Venus. Esa música sirve de fondo a una ruidosa bacanal cuyos personajes principales son el propio Tanhausser y la diosa Venus, con quien, según el argumento de Wagner, el trovador pasó varios años hasta que el tedio por los placeres en el recinto de la diosa, le hizo bajar a la Tierra.
La ópera Tanhausser, que es una de las más importantes de Ricardo Wagner, se estrenó en el Teatro Real de Dresde, en 1845, UN DIA COMO HOY.

Premier mundial del Concierto para violín y orquesta, de Jan Sibelius

19 de octubre de 1905

El 19 de octubre, el de 1905, se producía el estreno mundial del Concierto en re menor, para violín y orquesta, de Jan Sibelius.
En este Concierto, el compositor finlandés se aparta del estilo patético de su Segunda Sinfonía para adentrarse en una atmósfera más íntima y luminosa, la cual ya era presumible desde su Tercera Sinfonía. Y es que en el Concierto para violín, la orquesta no está subordinada al papel de simple acompañante, y menos todavía al de proporcionar respuestas al instrumento solista. Por el contrario, en muchas ocasiones posee una entidad propia y un vigoroso desarrollo sinfónico. En la obra, Sibelius hizo uso de la forma sinfónica con una extraordinaria libertad y autonomía, aunque sin romper por completo el modelo formal establecido para los conciertos. Así, en el primer movimiento, Sibelius sitúa la cadencia del instrumento solista en el lugar donde habitualmente se encuentra el desarrollo.
Pero mucho más que las innovaciones formales, son las características estilísticas del lenguaje musical las que deben suscitar el interés por este Concierto: la amplia melodía, sombría y austera, llena de melancólica tristeza y respirando el color del paisaje finlandés; la armonía estática y pesante; los ritmos vigorosos y, a menudo, sincopados; los originales timbres que proveen las voces graves de algunos instrumentos de madera; y la eficacia y virtuosismo con que es tratada la parte solista, son las cualidades principales que aseguraron para esta obra un lugar permanente entre los conciertos para violín y orquesta.
En la premier mundial de este Concierto en re menor, para violín y orquesta, de Sibelius, actuaron el violinista Karl Halir y el legendario director Ricardo Strauss. Y eso ocurrió en Berlín, hace 102 años, UN DIA COMO HOY.