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Efemérides

Historia

el dictador Gerardo Machado abandona el poder y escapa con su familia hacia Nassau.

12 de agosto de 1933

Como resultado del impetuoso avance de la lucha revolucionaria, el dictador Gerardo Machado abandona el poder y escapa con su familia hacia Nassau.
El embajador norteamericano, Summer Welles, había sido enviado a La Habana para mediar en el conflicto interno y evitar que la situación reinante perjudicara seriamente los intereses de Washington en la Isla. Los principales partidos y grupos politiqueros aceptan los “” buenos oficios “” del procónsul, quien preconizaba una salida a tiempo del tirano. Machado intenta, inútilmente, hacer resistencia.
El potente movimiento antimachadista, que adquiere rápidamente un carácter nacional, conduce inevitablemente al derrocamiento de la dictadura.
En estas condiciones, la clase obrera puede encabezar el combate y orientarlo hacia las posiciones políticas más radicales. Los pronósticos son sumamente alarmantes para el gobierno de Estados Unidos.
Las masas obtienen una resonante victoria, e inmediatamente comienzan las maniobras de la reacción para impedir que se establezca un gobierno popular. Asume la presidencia Carlos Manuel de Céspedes, quien organiza un gabinete en el que están representados los sectores que aceptaron la mediación yanqui.
La clase obrera y otras fuerzas revolucionarias comprenden que la componenda intenta frustrar el triunfo del pueblo, lo que provoca nuevos estallidos de violencia. El Directorio Estudiantil Universitario exige, mediante un manifiesto, la constitución de un gobierno revolucionario provisional que emprenda las transformaciones que demanda la sociedad cubana.

Literatura

Muere en La Habana Rafael Montoro

12 de agosto de 1933

Su primer escrito impreso La pena de expulsión, fue publicado cuando solo tenía catorce años.
Viaja a Europa en diversas oportunidades por razones de salud, en la década de 1868 y 1878 vive en España, donde comienza la carrera de Leyes.
Trabaja en el Ateneo Científico y Literario de Madrid, junto con Cautelar, Azcárate,
Cánovas y otros.
Con otro cubano, José del Perojo, introduce en las corrientes peninsulares la doctrina neokantista desde las páginas de la Revista Contemporánea, de la cual fue colaborador.
Colabora además en la Revista Europea, El Norte y El Tiempo.
Fue secretario de la Asociación de Escritores y Artistas españoles.
Regresa a Cuba en 1978. Fundador y orador del Partido Liberal (Autonomista) durante casi dos décadas se puso al servicio de las doctrinas del autonomismo, del cual se convierte en principal ideólogo frente a las luchas independentistas.
Colabora en El Triunfo y participa en las veladas literarias de la Revista Cubana.
Durante los primeros años de la República fue ministro plenipotenciario de Cuba en Inglaterra y Alemania bajo el gobierno de Tomás Estrada Palma.
Participa en el Informe de la Cuarta Conferencia Internacional Americana que se presentara a Manuel Sanguily en 1911. En 1916 dirige los Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras.
En Cuba publica más de 350 artículos que vieron la luz en importantes publicaciones de la época. Escribe prólogos y publica en colaboración de Adrián del Valle un Compendio de la Historia de la Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana y la Biografía de Vidal Morales.

Nace Imeldo Álvarez, Premio Nacional de Edición

12 de agosto de 2010

Imeldo Álvarez García, nace en Amarillas, Matanzas un día como hoy.
Realiza estudios de periodismo y de biblioteconomía, realiza múltiples actividades laborales.
En 1951 viaja a los Estados Unidos.
Escribe a su regreso para la radio, fue productor de programas en CMZ del Ministerio de Educación y en Radio Marianao.
Administrador y redactor del periódico El Sol, redactor de Noticias de Hoy.
Colabora en Carteles, EL MUNDO, El Jubilado, Cinema y otras publicaciones.
Después de 1963 colabora en La Gaceta, Unión, Casa de las Américas, El Caimán Barbudo, Santiago, Signos, Revolución y Cultura.
Obtiene en 1970 el Premio Nacional de cuentos de la UNEAC con su libro La sonrisa y la otra cabeza.
Visita Rumania, Hungría y la ex URRS. Ha editado, con estudios introductorias y notas dos volúmenes de noveletas cubanas del siglo XIX, La Habana, Arte y Literatura, 1974, es autor de numerosos prólogos.
Trabajó como editor en la editorial Arte y Literatura como jefe de redacción de Literatura cubana, Latinoamericana y española.
Actualmente, ya jubilado, trabaja como editor del Centro de Estudios Martianos.
En el año 2006 fue galardonado con el Premio Nacional de Edición.

Música

Muere el compositor moravo Leos Janacek

12 de agosto de 1928

Considerado no sólo como una gran figura de la música checa, sino también uno de los artistas más relevantes del pasado siglo, Leos Janacek nació en 1854 y durante su juventud trabajó en Brno y luego estudió en Praga, Leipzig y Viena. De regreso a su patria se convirtió en profesor del recién fundado Conservatorio de Brno, que hoy lleva su nombre. Luego se dedicó a estudiar sistemáticamente el folklore moravo, y el fruto de esos trabajos se refleja en algunas de sus obras, como la Suite de danzas de Moravia y las Danzas de Laquia, que era uno de los distritos de Moravia.
Janacek no fue un vanguardista como los de su tiempo que rompieron los vínculos con el pasado. Del romanticismo le quedó siempre la tendencia a la descripción y al empleo de programas literarios, como lo demuestran muchas de sus grandes obras orquestales. Y es que muy pocas mentalidades de la música contemporánea pudieron resolver, de manera tan creadora, el equilibrio entre lo nuevo y lo tradicional, y entre lo popular y lo universal, como Leos Janacek.
Sus óperas Jenufa, Katia Kabánova, La zorrilla astuta, El Caso Makrópulos y De la casa de los muertos, son obras en las que se plantea, más que un simple conflicto dramático, una profunda indagación sobre aspectos de la naturaleza y la conducta humanas. De ahí que la música de esas obras se ligue al conflicto que plantea su trama con una presencia que dista mucho de ser un simple acompañamiento para el canto.
Leos Janacek maduró y definió su estilo artístico durante la primera década del siglo veinte. Ya había pasado su período folclorista, y la música popular se había asimilado a su lenguaje como una fuente elaborada y trascendida por el talento singular del compositor moravo.
Y de ese período de maduración es uno de sus poemas sinfónicos más conocidos. Me refiero a la Balada de Bláñik, que alude al monte donde tuvo lugar la batalla decisiva en la lucha de los husitas a favor de la reforma y la defensa de la identidad nacional.
En 1926, cuando contaba 72 años de edad y faltaban dos para su muerte, Janacek escribió su última obra orquestal, a la que dio por título Sinfonietta, y que es una obra sorprendente por su originalidad y la frescura de su inspiración.
Otra interesante característica de Janacek como compositor fue su atracción por la literatura rusa, la que, sin dudas influyó, con su realismo crítico, en la mentalidad del compositor. Y así, por ejemplo, para su ópera Katia Kabánova, Janacek se inspiró en La tempestad, de Ostrovsky; De la casa de los muertos es una ópera basada en la novela de Dostoievsky; y en una novela de Gogol se inspira su poema sinfónico Taras Bulba.
Leos Janacek murió en Óstrava, en 1928, UN DIA COMO HOY.