Historia
Nace, en Santiago de Cuba, Antonio Sellén
13 de mayo de 1838
Nace, en Santiago de Cuba, Antonio Sellén, quien se destacaría por una brillante obra creativa en el campo de las letras.
Fundador, junto a su hermano Francisco, del periódico bilingüe El Heraldo Cubano, Antonio Sellén ejerció como profesor de idiomas, tradujo a los clásicos de la literatura universal y sostuvo una sincera amistad con José Martí.
Su obra poética está recogida en la colección Arpas Amigas.
Estados Unidos desata una guerra expansionista contra México
13 de mayo de 1846
Estados Unidos desata una guerra expansionista contra México, durante la cual despojaría a ese país de los extensos territorios de Texas, Nuevo México, Arizona y Alta California.
El naciente imperio cumplía su anhelo de expandirse desde la faja costera del Atlántico hasta el Océano Pacífico.
La guerra de despojo iniciada en esta fecha culminaría con el tratado de Guadalupe-Hidalgo, suscrito en febrero de mil 848.
Nace Adolfo Guzmán
13 de mayo de 1920
Nace Adolfo Guzmán, a quien la historia de la música cubana considera uno de los mejores compositores y directores de orquesta del siglo veinte.
Adolfo Guzmán inicia sus estudios de piano a los 8 años de edad; y a los 12, los de instrumentación. En mil 937, es pianista acompañante del conjunto argentino Los Románticos Gauchos y, posteriormente, en la emisora RHC Cadena Azul, trabaja junto al famoso cantante porteño Alberto Gómez. Precisamente, con este intérprete realiza en mil 944 su primera gira artística a Santo Domingo, país al que regresa cuatro años más tarde.
La carrera artística de Adolfo Guzmán está estrechamente vinculada a la radio y la televisión. Funge como director musical de la emisora Mil Diez y dirige las orquestas Riverside y del Instituto Cubano de Radio y Televisión.
En mil 960 es designado presidente del Instituto Cubano de Derechos Musicales. Entre sus méritos resalta también la organización, junto a Isolina Carrillo, del Coro Gigante de la CTC.
El maestro Adolfo Guzmán obtiene numerosos reconocimientos y distinciones, cuya máxima expresión es el título de Héroe Nacional del Trabajo, conferido Post Mortem.
Hoy, el más importante concurso de música cubana lleva el nombre del destacado compositor, instrumentista y director de orquesta.
En la obra autoral de Adolfo Guzmán figuran piezas antológicas del cancionero nacional: No puedo ser feliz, Al fin, amor, Profecía, Es tan fácil mentir, Te espero en la eternidad, y su Concierto para Piano y Orquesta.
Con su deceso, ocurrido el 30 de julio de mil 976, la música cubana perdió a uno de sus más valiosos exponentes.
Literatura
Nace en Santiago de Cuba, Antonio Sellén
13 de mayo de 1838
Hijo de un militar español, su familia lo traslada de niño a España.
Allí cursa estudios primarios que de regreso a Cuba continua en el colegio del Santo Ángel en 1849.
Hacia 1864 trabaja en la Audiencia y enseña idiomas.
Colabora en La Prensa, El tiempo, Floresta cubana, El correo habanero, La Aurora, Revista habanera, Revista del pueblo, Cuba literaria, El Correo habanero.
En 1867 funda junto su hermano Francisco el Heraldo cubano periódico bilingüe, español-inglés.
Dos años después viaja a México y de ahí a los Estados Unidos, en Nueva York fue profesor de idiomas. Allí se relaciona y establece amistad con José Martí.
Funda y dirige El amigo de los niños en 1872. Colabora en Museos de las familias, Mundo nuevo, Ilustración Americana, La América ilustrada, de Estados Unidos, en el Educador Popular y Revista Contemporánea de Madrid y en Revista de Cuba, Diario de la Marina, El Museo, La familia, El Fígaro, El País de Cuba.
Sus poesías figuran en la colección Arpas Amigas. Tradujo Ecos del Sena, poesías francesas, Cuatro poemas de Lord Byron, La esperanza de Dios de Alfred Musset, Joyas del Norte de Europa, colección poética, Schiller, su vida y sus obras de X. Marmier, El jardinero cubano de Jules Lachaume.
En 1911 la señorita Narcisa Gómez, Arias compila un tomo con sus versos y los publica bajo el nombre Poesías de Antonio Sellén, en Academia de Tipógrafos y Encuadernadores.
Música
Premier de la 4ta. Sinfonía en La Mayor, de Mendelssohn
13 de mayo de 1883
Las impresiones de Mendelssohn acerca de la vida musical italiana, tal como han quedado registradas en sus cartas, revelan inconformidad y desencanto.
Consideraba a los intérpretes y conjuntos italianos como francamente mediocres, y el compositor alemán se preguntaba: “¿Por qué presentar a Italia en nuestros días como la tierra del arte cuando, en realidad, es la tierra de la naturaleza y, como tal, es una bendición?”. Sin embargo, Mendelssohn no pudo sustraerse al optimismo y la vitalidad del pueblo italiano y, desde Nápoles, escribió: “Me siento imposibilitado de pensar con calma y serenidad. Todo es demasiado vivo y feliz a mi alrededor”.
Y en noviembre de 1832, la Sociedad Filarmónica de Londres comisionó a Mendelssohn para que realizara una sinfonía en la cual resumiera sus experiencias en Italia. El compositor trabajó en la obra durante cuatro meses, y unas pocas semanas más tarde, es decir, Un día como hoy, pero de 1833, se estrenaba en Londres la Sinfonía Italiana, bajo la dirección del propio Mendelssohn. Era la Cuarta de sus grandes sinfonías ya que, como se sabe, el compositor alemán ni numeró ni tuvo en cuenta las doce sinfonías para cuerdas que él había escrito siendo casi un niño.
La “Italiana” es, en conjunto, una sinfonía feliz y regocijante. La elocuencia de su material temático, la belleza de su orquestación y el admirable equilibrio de sus movimientos, hacen de esta obra una creación relevante dentro del repertorio sinfónico.
La Sinfonía Italiana, de Mendelssohn, ocupa el número 90 en el catálogo del compositor alemán, y su estreno, como les dije antes, tuvo lugar en Londres, hace 175 años, UN DIA COMO HOY.
Nace el músico cubano Adolfo Guzmán
13 de mayo de 1920
Adolfo Guzmán comenzó los estudios de piano cuando apenas había cumplido los ocho años de edad, y cuatro después se iniciaba en el arte de la instrumentación.
Entre 1937 y 1951, Guzmán realizó muchos y disímiles trabajos profesionales en su múltiple condición de pianista, director de orquestas, arreglista y compositor. Y entre ellos se destacan la dirección musical de la emisora Mil Diez, la de la Orquesta “Habana Casino” y la del Teatro Campoamor. Con una actuación de Guzmán como pianista quedó inaugurado el teatro Warner, actual cine Yara; y desde el 1951 hasta el triunfo revolucionario trabajó activamente en el Canal 4 de televisión.
En 1960, Guzmán es nombrado Presidente del Instituto Cubano de Derechos Musicales y organizó, junto a Isolina Carrillo, el Coro gigante de la CTC Nacional. Actuó como jurado en los Festivales de Música Cubana de Varadero, y en su carácter de Presidente del Instituto Cubano de Derechos Musicales fue invitado a la Confederación Mundial de Autores, celebrada en Madrid. Luego visitó Checoslovaquia, la República Democrática Alemana y Francia.
Guzmán también fue miembro de la delegación cubana que actuó en la Expo-67, en Montreal, Canadá y de la que viajó a Santo Domingo en el 1971 para los XII Juegos Panamericanos.
En el año 1970, Adolfo Guzmán fue nombrado director de la Orquesta del Instituto Cubano de Radiodifusión (hoy ICRT) y de la del Festival Internacional de la Canción de Varadero.
Entre las distinciones recibidas por este hombre, tan extraordinario como músico y como ser humano, se destacan la Orden XX Aniversario, la Medalla XV Aniversario de la creación del Consejo Nacional de Cultura y la distinción de Héroe Nacional del Trabajo, conferida post-mortem por la CTC Nacional.
En el catálogo de obras de Adolfo Guzmán se destacan un Concierto para piano y orquesta y, sobre todo, una buena parte de las mejores canciones de nuestra música popular. Entre ellas: “Es tan fácil mentir”, “Cuando tú me quieras”, “Al fin amor”, “Profecía”, “Te espero en la eternidad” y la mundialmente famosa “No puedo ser feliz”.
Adolfo Guzmán murió en La Habana, en 1976, a los 56 años de una vida que se había iniciado en esa misma ciudad, hace 90 años, UN DIA COMO HOY.
Primera interpretación en Cuba del Concierto No.2, para piano y orquesta, de Brahms
13 de mayo de 1934
Por su parte, el Segundo Concierto para piano y orquesta, de Brahms, fue comenzado en 1878 después de un viaje por Italia en compañía de su amigo, el cirujano Billroth. Tres años más tarde, el compositor volvió a Italia y terminó la obra durante la travesía.
El Concierto fue dedicado, con acierto y justicia, a Eduard Marxen, el fiel amigo y maestro de Brahms, y quien lo iniciara en el conocimiento de las obras de Bach, Beethoven, Weber y otros compositores.
Marxen fue también el hombre de quien Brahms no sólo recibió una rigurosa formación técnica como pianista, sino aquél que le inculcó una actitud seria y profunda hacia la vida y el arte,
El Concierto No. 2 continúa la línea puesta en práctica por el compositor alemán en su Primer Concierto, en el sentido de que el piano no funciona como un solista a la manera convencional, sino que se integra al contexto orquestal en una sólida estructura sonora.
La obra presenta un material temático superabundante y se resiste, en gran medida, a los análisis formales detallados y minuciosos. Su estructura en cuatro movimientos acerca a este Concierto a la forma sinfónica, y lo convierte en una obra vasta y monumental. Su lenguaje expresivo cristaliza, quizás, las ideas más fogosas y apasionadas de cuantas haya escrito Brahms a lo largo de toda su vida.
Y esta obra capital del repertorio pianístico de todos los tiempos, se pudo escuchar por primera vez en Cuba en un concierto de la Orquesta Filarmónica de La Habana, bajo la dirección de Amadeo Roldán y actuando como solista el pianista cubano Sergio Navarro. Eso ocurrió en el entonces Teatro Nacional, hoy Gran Teatro de La Habana, hace 74 años, UN DIA COMO HOY.