ribbon

Cuba, prendida del alma

12 de septiembre de 2016

|

|

, , , ,

 

“Cuánta vida preciosa,

cuántas generaciones;
qué juventud, deseosa

como tú, se perdió.”
Pablo Milanés

Dedicado a la Dra. Graziella Pogolotti

 

La educación cívica es la piedra fundamental sobre la cual ha de edificarse el sentimiento nacional si bien este es para nosotros lo que definió el Apóstol José Martí en palabras inolvidables como “Patria es humanidad”. Estuvo presente como firme declaración de principios en el manifiesto de Carlos Manuel de Céspedes leído ante los alzados el 10 de octubre de 1868 en su ingenio Damajagua: “Cuba aspira a ser una nación grande y civilizada, para tender un brazo amigo y un corazón fraternal a todos los demás pueblos.”

 

demajagua
Hemos sido testigos excepcionales de cómo esta apasionante exhortación se ha cumplido dondequiera que un maestro cubano enseñe sentimientos y letras; en cualquier latitud del mundo en que un médico nuestro salve una vida en peligro o ayude a dar a luz un niño lo cual ha de ser siempre un acontecimiento esperanzador; dondequiera que un soldado de la patria haya contribuido a consolidar una independencia sin reclamar a cambio ni un grano de arena.
Recuerdo cómo aprendimos a cantar el himno en los actos escolares, cómo observábamos con candorosa devoción el paso de la bandera de la estrella solitaria para ser colocada junto al busto de Martí y el orgullo de recibir como premio a la aplicación, a la puntualidad y la consagración a los deberes, el más bello de todos los diplomas: el beso de la Patria.

 

Foto: AIN

No muy tarde comprendimos que el país era un territorio singularmente bello con árboles y criaturas diferentes a las que existían en otros parajes. Las islas del archipiélago que habitamos las fuimos reconociendo en las lecciones de Geografía, y en las de Historia nos fue poseyendo la noción de Patria al escuchar los apasionados versos de José María Heredia, quien como le sucedió a José Martí “…acaso despertó en mi alma, como en la de los cubanos todos, la pasión inextinguible por la libertad…”. Y de la Literatura se nos prendió en el alma ese doloroso sentimiento de Gertrudis Gómez de Avellaneda al partir de su tierra natal:

¡Hermosa Cuba! tu brillante cielo,
la noche cubre con su opaco velo
como cubre el dolor mi triste frente(…)
¡Adiós, patria feliz!, ¡Edén querido!
Doquier que el hado en su furor me impela
tu dulce nombre halagará mi oído(…)

La nación fue el anhelo de nuestros antepasados cuando éramos un apéndice colonial de España y soñaban febriles legisladores criollos con una República fundada sobre los cimientos de un estado de derecho que José Martí concibió “con todos y para el bien de todos”. Y ese concepto de totalidad no es mecánicamente abarcador, más bien percibe su esencia como un concentrado de valores de los que se alcanza, a lo largo de la vida, conciencia plena.
En medio de una nebulosa de aspiraciones, de reveses y fracasadas expectativas se elaboraron los planes para que los cubanos encontraran su propio camino en el seno de identidades disímiles, quiere decir, insertarnos en la América unida desde la diversidad, tal y como la idearon los precursores.

 

-patrios
Al crear el himno nacional para los que debían transformarse de conspiradores en libertadores, Pedro Figueredo tomó los acordes de La Marsellesa e introdujo en sus magníficos registros los destellos de la melodía que en días de inolvidable gloria se convertiría en el Himno Nacional de Cuba. Al escucharlo el ejército mambí detenía los ímpetus de la marcha y ganaban inspiración para la carga temeraria frente a un adversario tenaz y valeroso.
De ese debate nacería la legitimidad de nuestro ser nacional. Sólo a las Fuerzas Armadas les estuvo y está permitido saludar al himno con la cabeza cubierta porque en sus distintivos y atributos está bordado el Escudo de Armas de la República.
Al interpretarse La Bayamesa nos ponemos de pie. Se interrumpe el paso en cualquier circunstancia cuando sus acordes colman el espacio y adquiere la mayor dimensión en el instante de saludar al alba o al poniente del sol, el acto de izar o arrear la bandera.

 

Foto: Yander Zamora / Cubahora

Foto: Yander Zamora / Cubahora

He aquí los valores. Esta es la piedra fundamental a la que me refería. Sobre arena movediza lo que construyamos se derrumbará. El culto ha de ser perpetuo y si al final del largo camino se tambalea o vacila la convicción, sobre lo alto de un reducto los manes de tantas víctimas inmoladas levantarán sobre el paisaje incomparable de Cuba, nuestra bandera.

 

 

Firma Leal

Eusebio Leal Spengler
Historiador de la Ciudad de La Habana

Galería de Imágenes

Comentarios



Entradas Relacionadas

El Doctor Eusebio Leal Spengler (C), junto a Inocente Núñez Blanco (I) y  Luis Sánchez-Harguindey (D), copresidentes de Habanos S.A.   luego de serle otorgado el Premio Habano Honorífico, al Historiador de La Habana, en el marco del XXI Festival del Habano, que tiene por sede el Palacio de Convenciones,  Cuba, el 20 de febrero de 2019. ACN FOTO/Omara GARCÍA  MEDEROS

Eusebio Leal recibe el Premio Honorífico de Habanos

21 de febrero de 2019

|

, , , , ,

El copresidente de la corporación internacional Habanos S.A., Inocencio Núñez, entregó, por primera vez, el Premio Especial de su empresa al Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler

Continuar Leyendo >>
concierto 5 (Medium)

Amaury Pérez Bel Canto

21 de febrero de 2019

|

, , , ,

Verdadero regalo para uno de los más importantes cantautores de la Isla fue este especial concierto que se realizó en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, al cual asistió el Historiador de la Ciudad de La Habana, Doctor Eusebio Leal Spengler

Continuar Leyendo >>
image description

Cuadernos de Historia Habanera: fiel testimonio de nuestro pasado

21 de febrero de 2019

|

|

, , ,

Nuevos volúmenes de "Cuadernos de Historia Habanera" fueron presentados bajo el sello editorial de Ediciones Boloña, en la mañana de este jueves en la calle Madera

Continuar Leyendo >>