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Pompeo, listas y sanciones…

23 de diciembre de 2020

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La agencia de prensa española EFE lo reporta y aparece en su encabezamiento una foto del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo con semblante de satisfacción y cinismo: «Estados Unidos impuso este martes sanaciones a Asma al Asad, la esposa del presidente sirio Bachar al Asad, así como a varios de sus familiares».

Un día antes, la misma agencia y otra foto de quien aspira a ser reconocido como el más cínico entre los cínicos —me refiero a Pompeo— reflejaba en el primer párrafo de su despacho: «El Gobierno de Estados Unidos sancionó este lunes a tres compañías «controladas» por las Fuerzas Armadas de Cuba —GAESA, Fincimex y Kave Coffee S.A.—, que considera tienen un papel estratégico en la economía de Cuba».

Respecto al caso sirio —no se pierdan este «argumento» de la administración Trump en su desesperada carrera de obstáculos antes de abandonar la Casa Blanca—: se sanciona a la primera dama siria por «sus esfuerzos para obstaculizar una solución al conflicto sirio».

Resulta, según el elaborador de listas al servicio de Trump, que la esposa del presidente de Siria «pone obstáculos» para que su país viva en paz, sin presencia de terroristas del Estado Islámico y de militares estadounidenses que, además de robar grandes cantidades de petróleo, apoyan a esos grupos violentos y bombardean a unidades del ejército sirio.

Hay que ser cínico por partida doble: para decir tantas mentiras y tratar de justificar las sanciones y la guerra que hacen a una nación que quiere vivir en paz.

Pompeo debió anunciar alguna sanción contra Trump cuando declaró las Alturas del Golán sirio como territorio israelí, en violación a las resoluciones de la ONU y prendiendo más fuego en una zona ya saturada de conflictos creados por Israel y Estados Unidos.

Raya en lo infame la decisión anunciada por Pompeo contra la nación siria, más cuando ha sido el gobierno de Trump quien ha incentivado las guerras en el Oriente Medio, abriendo una embajada en Jerusalén, una bofetada no solo a los palestinos, sino también a la ONU y a la comunidad internacional.

El magnate presidente en su afán por mostrar su ego fascista, propició el Acuerdo del Siglo, sin contar con los palestinos y que solo persigue posicionar a su socio Israel en los territorios ocupados, fomentar los asentamientos judíos y exacerbar y a la vez dividir aún más a los países árabes, muchos de ellos defensores de la causa palestina y ahora fracturan esa posición en beneficio del agresor israelí y de los designios estadounidenses.

Vergüenza le debía dar a Pompeo y a su presidente republicano, usar ese odio visceral contra la causa palestina, siria y otras naciones de esa región, con burdas sanciones contra una mujer que dedica su vida a favor de quienes en su país sufren de los ataques terroristas y de las sanciones de Estados Unidos.

En el caso cubano, quizás la costumbre de que casi a diario arremeten contra la isla de la dignidad con sanciones de todo tipo, nos hace más firmes en la decisión de luchar y vencer.

Ya son más de 60 años de bloqueo. Han probado con todo y fabricado cuanta mentira puede salir de sus mentes enfermas. Pero aquí estamos y seguiremos adelante con el único objetivo de construir un presente y un futuro mejor para nuestro pueblo.

Y el señor Pompeo, que se aliste para su nuevo trabajo una vez que salga de la Casa Blanca el próximo 20 de enero. Como amante de hacer listas espurias y tener al cinismo como conducta, quizás pudiera montar un negocio para hacer listas en juegos ilícitos de esos que proliferan por aquella sociedad.

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