ribbon

Piedras en el camino de Bukele

19 de octubre de 2021

|

 

Algunos medios latinoamericanos y europeos, nada objetivos y progresistas, arremeten contra el gobierno de Nayib Bukele, calificándolo de autoritario y ambicioso de poder, al buscar la reelección, así como reprochándole que El Salvador estuviera de acuerdo con la declaración de la recién celebrada cumbre de la CELAC, documento que uno de los tarifados denominó de “castrochavista”.

Los ataques arreciaron en el momento en que las calles de la capital, San Salvador, fueran testigos de la primera manifestación pública contra el mandatario, para lo cual llegaron opositores de muchas partes del país, nunca a pie, sino cómodamente trasladados.

MSN, de derecha, al igual que The Washington Examiner y libelos españoles utilizaron la palabra inusual, admitiendo que, hasta ahora, este tipo de demostración nunca se había realizado en los más de dos años de mandato de Bukele.

“¡No a la reelección presidencial, no al bitcóin, no a la militarización, no a la dictadura!” y “Sin independencia judicial no hay garantías para la defensa de los derechos humanos”, decían las pancartas exhibidas en la demostración.

Algunos aprovecharon la poca vigilancia policial para quemar una motocicleta, un cajero del bitcoin y una caseta aledaña, acto que se achacó a dos mujeres enmascaradas, pero constancias gráficas revelaron que fueron hombres.

 

REACCIÓN

Las protestas no fueron ignoradas por Bukele, quien, en plena celebración del bicentenario de independencia, incluyó en su discurso una reacción a lo sucedido.

“Antes de iniciar con el discurso, quiero referirme a los sucesos de hoy en la mañana, donde un grupo de personas salió a las calles para supuestamente luchar por la libertad “, dijo.

“Lamentablemente son protegidos por algunos amigos de la comunidad internacional, digo algunos, porque no son todos”; “lo triste es que están financiando a una oposición perversa”, señaló ante los embajadores acreditados en el país.

El mandatario acusó a los manifestantes de “vandalizar propiedad privada” y defendió que su gobierno no reprime las manifestaciones.

“No había policía. Hoy fueron a luchar contra una dictadura que no existe y, sin embargo, hay mucho en la comunidad internacional que la siguen vendiendo”, insistió Bukele, de 40 años.

 

VANDALISMO EXTERNO

Wendy Clavijo, secretaria de salvadoreños en el Exterior, del partido oficialista Nuevas Ideas (NI), afirmó que “supuestos simpatizantes” del partido salvadoreño de oposición Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) “han ido al consulado de Long Island en NY (Nueva York) hacer actos de vandalismo”.

La Cancillería salvadoreña informó en un comunicado que pidió a las autoridades estadounidenses que se refuerce la seguridad en las sedes diplomáticas salvadoreñas en su territorio.

Luego de ganar la residencia, Bukele aprovechó una amplia victoria de su partido en elecciones parlamentaras, para tomar medidas primero contra la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), destituyendo a magistrados y jueces afines a la entidad, además de confiscar sus bienes -con gran malestar de la gusanera afín de Miami-, para luego abrir causas por supuestos delitos de corrupción a dirigentes del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

A Bukele se le acusa de estar en complicidad con pandilleros, pero lo real es que la delincuencia disminuyó en 80%, y para ello, se afirma sin certeza, aprovechó las relaciones de dos ex guerrilleros del Frente que habían estado trabajando en el anterior gobierno de Sánchez Cerén para incorporar a las maras a una vida normal.

Pese a las piedras en su camino, Nayib Bukele, quien ganó ampliamente la presidencia, mantiene altos niveles de popularidad, que los críticos admiten es de un 60% y los adeptos aseguran es de más del 80%.

Comentarios