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Otro embrollo ridículo para el bloqueo

30 de noviembre de 2013

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La decisión de Cuba de suspender sus servicios consulares en Estados Unidos va más allá del propio trabajo de nuestra Sección de Intereses en Washington para convertirse en una prueba palpable y paradójica de la irracionalidad del bloqueo contra nuestro país.
El hecho de que Cuba se vea obligada a dar ese paso es muestra también de que Washington incumple con sus obligaciones internacionales respecto al tratamiento y las facilidades a las misiones diplomáticas asentadas en su territorio.
Lo paradójico estriba en que el propio Departamento de Estado se ha visto conminado a declarar que trabaja “activamente” para resolver el embrollo por el cual a nuestras misiones allí, la de Naciones Unidas en Nueva York y la Oficina de Intereses en la capital estadounidense, se les nieguen los imprescindibles servicios bancarios para poder funcionar.
Según diversas fuentes, suman ya dos mil millones en multas y sanciones las impuestas por el Departamento del Tesoro a entidades bancarias y empresas norteamericanas y de terceros países por sus operaciones soberanas con Cuba.
El Departamento de Justicia de EE.UU. acaba de anunciar un “acuerdo” con la compañía de servicios petroleros suiza Weatherford International Ltd. por valor de 252 millones de dólares en castigo por sus nexos con varios países, entre ellos Cuba.
La medida se corresponde con el marco de la Ley de Comercio con el Enemigo (TWEA, por sus siglas en inglés), que impone unilateralmente el gobierno de EE.UU.
Otra vez la Casa Blanca se burla de la comunidad internacional que, en octubre pasado, aprobó el proyecto de resolución presentado por Cuba sobre la”Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
Tal resolución está acompañada por un informe sobre el impacto de esa política de cerco, que respecto a la rama energética suscribe:
“La industria cubana de petróleo y gas es blanco de las medidas diseñadas por el gobierno estadounidense para evitar su desarrollo, el acceso a las tecnologías de avanzada, a los productos petroleros y al financiamiento necesario para su crecimiento. Se intenta paralizar el ramo y obstaculizar las modernizaciones, las actualizaciones tecnológicas, el acceso de piezas de repuesto y la participación en el proceso de innovación”.
El bloqueo es ilegítimo ante el mundo por su carácter extraterritorial. Sus  disposiciones, leyes y otros instrumentos le convierten en un asunto de sensibilidad universal, refrendado por 22 votaciones sucesivas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y 188 votos en la del 29 de octubre pasado.
El 10 de diciembre vence el plazo otorgado por el banco M&T a las misiones cubanas en Washington y Nueva York para liquidar sus transacciones en esa entidad. Hasta la fecha, y pese a las gestiones aducidas por las autoridades de aquel país, ningún otro banco se muestra dispuesto a caer bajo los castigos y la persecución financiera, económica y comercial contra la mayor de las Antillas.
Mientras la situación no se resuelva se verán afectados ciudadanos cubanos residentes en territorio estadounidense, otros que están en Cuba y también los de Estados Unidos interesados en viajar o relacionarse con la isla.
El Consulado cubano no podrá emitir pasaportes, visas, legalizar documentos ni otros trámites necesarios para muchas personas.
Todo ello tendrá consecuencias negativas para las visitas familiares, los intercambios académicos, culturales, educacionales, científicos, deportivos y de otra naturaleza entre Cuba y Estados Unidos, subraya el comunicado de nuestra Oficina de Intereses en Washington.
Pero el asunto es tan irracional que contraviene incluso la anunciada política de la administración de Barack Obama hacia nuestro país. Los llamados contactos “pueblo a pueblo” y otras variables de una política dirigida a la subversión se ven ahora perjudicadas por el propio desempeño del bloqueo.
También se ven perjudicadas empresas estadounidenses, ya sea líneas aéreas y agencias de viaje, entre otras, que verán mermadas sus utilidades en una época en que generalmente están suben con el incremento de los viajes familiares a Cuba en la época navideña.
Nada, que el bloqueo va de ridículo en ridículo, ya sea ante las Naciones Unidas, en otros escenarios como el del comercio internacional e incluso al negar servicios que los propios Estados Unidos están obligados a prestar a tenor con diversas convenciones internacionales.

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