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Italia en crisis, nada nuevo

28 de agosto de 2019

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Giuseppe Conte, un tecnócrata poco conocido, profesor de Derecho en la Universidad de Florencia, tuvo la tarea de liderar como primer ministro una alianza de gobierno entre la populista de derecha Liga y el de izquierda Movimiento Cinco Estrellas (M5E), pero renunció, debido a lo que calificó labor de zapa y excesiva ambición de poder de Matteo Salvini, líder liguista y hasta ahora ministro del Interior, conocido por su posición antiinmigrante y contra la Unión Europea(UE).
Así, Italia lleva varias semanas sin gobierno, siendo infructuosos los esfuerzos al respecto del presidente Sergio Mattarella, quien, de no lograrlo finalmente, se vería obligado a confeccionar uno momentáneo para intentar resolver la grave situación económica o convocar a elecciones, en las que, según sondeos,la Liga tiene las de ganar, en alanza con la fascista Hermanos de Italia y la conservadora Forza Italia, del ex primer ministro Silvio Berlusconi.
Se sabía que la alianza entre la Liga y el M5E era difícil de manejar pues buscaban implementar una agenda bastante polémica, en la que sobresalía la política contra la austeridad, lo cual provocaría un choque contra la UE.
Ambos partidos tenían solo una mayoría marginal en el Parlamento. Los gobiernos italianos se han caracterizado, desde fines de la Segunda Guerra Mundial, por su inestabilidad y fragilidad. Desde 1945 ha habido 58 gobiernos.
Eso en lo político, porque en lo económico tampoco es bueno. La tercera economía de la UE y décima en el mundo tuvo un crecimiento nulo en el segundo trimestre del año, y acumula una deuda del 132 % de su Producto Interno Bruto (PIB).
A pesar de la aparente buena calidad de vida, Italia presenta un alto desempleo y subempleo, con una gran desigualdad social, lo cual hace crecer el descontento popular, bien aprovechado por la ultraderecha.
Como se puede inferir, esta crisis se produce en un momento delicado para el país, con una economía estancada a la que se agrega más incertidumbre, sobre todo ante los próximos presupuestos generales para el 2020, que deberían estar aprobados antes de que termine el año.
“Salvini ha tenido la oportunidad de provocar esta crisis hace meses, incluso después de las elecciones europeas (de mayo), cuando fue el partido más votado. Ahora es el momento menos oportuno y pone en riesgo la aprobación de los presupuestos 2020”, dice el politólogo Orestes Massari.
Ante la imposibilidad o tardanza de lograr una nueva coalición, el presidente puede hacer un segundo “giro” de consultas, antes de anunciar una decisión. Mattarella ha dicho que no está dispuesto a apoyar proyectos de gobierno raquíticos, en cuyo caso preferiría disolver el Parlamento y llamar a elecciones generales anticipadas entre 60 y 70 días, con una primera fecha probable, el 27 de octubre.
Sí existe la posibilidad de formar una mayoría en el Parlamento para hacer nacer un gobierno, y la alternativa más optimista es la de un Ejecutivo “de Legislatura”, capaz de sobrevivir los cuatro años que restan al actual Parlamento.
En este caso se baraja una alianza entre el Movimiento 5 Estrellas, los socios “traicionados” por el líder populista Matteo Salvini, y el Partido Democrático, de oposición de centroizquierda, más otras fuerzas políticas menores y una nutrida patrulla de legisladores tránsfugas que temen perder sus bancas y votarán para mantener en vida al actual Parlamento.
En alternativa al “gobierno de Legislatura”, el presidente de la República considerará la formación de otro de más corta duración, que podría durar algunos meses y hasta un año.
La cuestión es que se trata de evitar unas elecciones, las cuales, en este momento, subrayo, serían ganadas por Salvini y los entes de derecha que le acompañan.

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