El Sultanato de Omán
29 de agosto de 2026
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Es un pequeño país árabe cuya extensión no sobrepasa los 300 000 kilómetros cuadrados aproximadamente y cuya población oscila alrededor de los 4 millones de habitantes.
Se encuentra junto a la desembocadura occidental del Golfo Pérsico precisamente donde las aguas del Golfo de Omán se unen con el Mar Arabia.
Poco más al norte de ese acceso se encuentran los 14 kilómetros que conforman el vital Estrecho de Ormuz, cuyas riberas comparten entre Omán e Irán, y son vía estratégica del petróleo mundial procedente de esa zona petrolera protegida, razón que la ha convertido en epicentro peligroso de la actualidad al ser objetivo expansionista y ambicioso del actual gobierno imperialista de Estados Unidos, que no ha escatimado en ir a una guerra abierta de agresión militar y económica contra la República Islámica de Irán, a quien corresponde sin dudas la soberanía del citado estrecho y mares circundantes, según la legislación internacional vigente y aceptada por Naciones Unidas.
La desesperada ambición yanqui y su tarea protectora del estado terrorista de Israel han provocado el estado de guerra en Asia Occidental (Medio Oriente) que se une al genocidio contra la población palestina de Gaza y los bombardeos contra el Líbano.
El balance criminal de estos ataques por parte de esta “santa alianza” se eleva ya a miles de niños, mujeres y ancianos indefensos, mutilados, huérfanos y viudas por doquier. Ninguna institución, Corte o tribunal internacional ha logrado hasta ahora detener la masacre.
Por razón de su vasta riqueza petrolera y peculiar ubicación geográfica, el pequeño Sultanato de Omán ha quedado envuelto en el escenario de esta agresión imperialista como una probable víctima y es objeto de presiones y amenazas por parte de los agresores directos y algunos socios de esta que se mueven, tanto por la zona como dentro del balance internacional.
Justo y oportuno es señalar que, sin embargo hasta el momento el sultanato omaní -su casa real y autoridades- se han mantenido firmes y han defendido sus derechos con dignidad.
Han reiterado su independencia y se han negado a doblegarse ante los agresores manteniendo esos derechos que como país soberano les corresponden y que incluyen a una de las costas del Estrecho de Ormuz y así compartir con Irán de modo negociado la autoridad sobre una vía interoceánica compartida por muchos estados y para beneficio de todos por igual.
Resulta necesario, en medio de un mundo tan convulso y huérfano de legalidad donde la fuerza o la amenaza de su uso parecen imponerse, destacar la actuación de este Sultanato que ha sabido hasta ahora sostener un principio para muchos en declive como es el de la soberanía.
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