ribbon

Donde las armas son un símbolo divino

24 de enero de 2019

|

 

En algunos círculos culturales europeos, nada enemigos de Estados Unidos, han admitido la degradación de esta nación, y en ese sentido señalan que ha regresado la profusión de sectas desprendidas de las religiones cuyos miembros se apegan a las armas como algo divino, olvidando el símbolo de la paz, representado tradicionalmente por las hojas de laurel.

En este sentido Estados Unidos es el país de los llamados desarrollados con el mayor número de sectas, algunas inofensivas, de simple desprendimiento de religiones mayoritarias, pero otras, y no son pocas, clasifican como un grupo o movimiento que exhibe una devoción excesiva a una persona, idea o cosa y que emplea técnicas antiéticas de manipulación para persuadir y controlar a sus adeptos, diseñadas para lograr las metas del líder.

Por supuesto, ello no siempre es así, pero en Estados Unidos, debido a la publicidad mediática que reciben, constituye todo un acontecimiento, porque el seguimiento a tal líder trae consecuencias actuales o posibles, el daño a sus miembros, a sus familiares y a la sociedad en general.

Tema de libros, estudios y análisis, este tipo de situación es representada a menudo en forma dramática, mediante series que se vuelven populares, como Persecución, exhibida en estos días por el canal cubano Multivisión, con un sicópata como líder, que siente placer en matar y tiene controlados a adeptos que cumplen estrictamente sus asesinas órdenes.

En algunas naciones, hay mecanismos de autorregulación que restringen el desarrollo de grupos sectarios, pero estos no son cumplidos en la sociedad norteamericana, y de ahí la proliferación de las denominadas sectas satánicas o destructivas, como el Ku Klux Klan, que ha tenido vínculos con la familia del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Ahora se dice que hay sectas satánicas que tienen un programa de rechazo a la política de Trump, pero esto no es de fiar, porque algunas de ellas se han adherido a la malinterpretada Segunda Enmienda de la Constitución para portar legalmente armas, como hace cada uno de sus fieles. Así que, realmente, no existe esa restricción.

 

De Seúl a Pennsylvania

Nació en Surcorea, pero donde ha ahora tiene aceptación es en Estados Unidos: la Secta Moon ha hecho fuertes vínculos con la industria de las armas y con la actual administración, que permite que en sus actividades acudan armados hasta los dientes, incluso en bautizos y bodas, como cuenta AFP:

Newfoundland, Estados Unidos. Decenas de personas reciben la bendición en una iglesia, la mano apretada sobre su arma: la imagen es insólita, pero ilustra la brecha que existe en Estados Unidos entre los defensores del derecho a armarse y los partidarios de un control más estricto.

La escena tiene lugar en una iglesia de Newfoundland, un pueblo de la región rural de Pensilvania, en el este del país, que votó en un 68% a favor de Trump en el 2016.

Las parejas llegaron con rifles AR-15 y otras armas a una ceremonia en el Santuario Mundial de Paz y Unificación el 28 de febrero de 2018 en Newfoundland, Pennsylvania. La polémica iglesia, dirigida por el hijo del difunto reverendo Sun Myung Moon, cree que el AR-15 simboliza la “vara de hierro” en el libro bíblico de Apocalipsis.

Es la iglesia del santuario, una filial de la iglesia de la unificación, más conocida como la secta Moon, dirigida por Hyung Jin Moon, el hijo menor del reverendo Moon, fallecido en el 2012.

Lo insólito es que el heredero de Moon alentó a todos sus partidarios que muestren su voluntad de defender a sus familias, por lo que deben portar la ya mencionada AR-15.

Homófobo y cercano a la derecha dura, según el Southern Poverty Law Center, que estudia a los grupos extremistas, Hyung Jin Moon predica una religión que une armas y plegarias: llega a la celebración acompañado de tres hombres armados vestidos con trajes camuflados y anima regularmente en Youtube una emisión, seguida por 2 000 abonados, con un fusil de asalto AR-15 colocado frente a él.

Ha organizado cenas de “agradecimiento al presidente Trump”, y los fondos fueron donados a una asociación estadounidense de propietarios de armas, la Gun Owners Foundation.

Estas no son las multitudes que Moon congregaba en su apogeo en los años 70. Los domingos, la iglesia del santuario reúne a unos 200 participantes, más un número indeterminado de fieles que siguen las ceremonias por internet desde Japón o Corea del Sur,

Una de las ceremonias tuvo lugar justo en el día en que los estudiantes de la escuela secundaria de Parkland, en Florida, regresaron a clases, tras la masacre perpetrada por un ex estudiante de 19 años, quien mató a tres profesores y 14 alumnos con un AR-15.

La celebración, totalmente legal, podría haber pasado desapercibida. Pero a raíz del debate abierto por la tragedia, una escuela primaria vecina decidió cerrar durante la jornada. Una decena de personas se manifestaban frente a la iglesia, agitando pancartas que leían “Adoren a Dios, no a las armas”, o “Dios no bendice las armas”. Varios canales de televisión cubrían el evento.

Comentarios