ribbon

Año de comicios en la OEA

15 de febrero de 2020

|

 

Una institución especialista en avalar fraudes, organizar golpes de estado y hacer de «la mentira su verdad», debe hacer elecciones este año.
Me refiero —y por los atributos mencionados— me imagino que es muy fácil inferir su nombre, a la Organización de Estados Americanos (OEA), que le corresponde seleccionar a un nuevo o reciclado secretario general.
A tales fines, tres candidatos al cargo, presentaron sus alegatos a ante la despreciable institución, de manera que el próximo 20 de marzo todo esté dispuesto para proceder al ejercicio del voto entre los países miembros.
Entre los tres candidatos está el actual secretario general, Luis Almagro, que acude a la contienda sosteniendo el «aval» de ser propuesto por Estados Unidos, y llevando como bandera su miserable actuación contra países latinoamericanos como Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia, donde organizó el golpe de estado contra el presidente Evo Morales.
Además de Estados Unidos, se destacan en adelantar su voto a favor de Almagro, los gobernantes de Colombia, Brasil y Ecuador, que prefiere —y es lógico, de acuerdo con la actuación de su mandatario— elegir al actual secretario general, antes que hacerlo por la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, con una hoja de prestaciones, tanto en su país como en la ONU, al servicio de las causas populares y los más desposeídos de la región y el mundo.
Almagro ha gastado grandes sumas en viajes de campaña en busca del voto de los países caribeños e insiste en promover su mandato hasta «acabar con la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela».
El amo de Almagro, es decir el gobierno de Washington, hasta ha amenazado con suspender la «ayuda» a países que no sigan el ejemplo imperial de sumar apoyo al actual secretario general.
Un segundo candidato es el peruano Hugo de Zela, en cuyo currículo aparece el de «interlocutor creíble» en las peores crisis.
Dice ser contrario del uso de la fuerza contra Venezuela y considera que la única salida para la crisis en esa nación es un «diálogo efectivo».
Por si acaso, el gobierno de Donald Trump ha pedido a De Zela que retire su candidatura porque considera que crea «divisiones innecesarias» y ratifica que Estados Unidos «respalda a Almagro».
Para algunos analistas la actitud injerencista de la Casa Blanca muestra su «poder geopolítico y peso desproporcionado en la elección del secretario general de la OEA»
Quizás el elemento discordante con la OEA actual, sea atributo a favor de la candidata María Fernanda Espinosa, que ha dado muestras en su vida política de apego a fórmulas sociales en beneficio de las grandes mayorías.
En todo caso, habrá que esperar a la decisión de los gobiernos de la región. Unos con alta dosis de genuflexión ante las ordenanzas de Washington, otros incapacitados de brillar con luz propia, y los que aún permanecen en la OEA sabiendo cuan desprestigiada es la institución y tratan de, al menos, facilitar con su voto, cambios a favor de los humildes de este mundo.
En la actualidad, de 34 gobiernos que integran la OEA, es necesario el voto de 18 para decidir quién continuará al frente de ella.

Comentarios