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Nace el violinista ruso-norteamericano, Nathan Milstein

29 de marzo de 2013

Nathan Milstein nació en Odessa, en el hogar de un acomodado comerciante de paños, y su madre, una violinista aficionada, brindó a su pequeño hijo las primeras lecciones de música. De inmediato, el niño comenzó a estudiar con el afamado pedagogo Piotr Stoliarsky, quien radicaba también en Odessa, y bajo cuya tutela permaneció hasta 1914. Entonces, el pequeño Nathan se fue al Conservatorio de San Petersburgo y permaneció allí entre 1915 y 1917, en la clase del famoso Leopoldo Auer.
Ya en 1919, Milstein comenzó su carrera de concertista en unión de su hermana como pianista acompañante, y en Kíev conoció a Vladímir Horowitz, con quien formó un dúo en 1921 que obtuvo muchísimo éxito. Algún tiempo después incorporaron al violoncellista Gregor Piatigorsky, pero eran los tiempos en que Rusia recién comenzaba a recuperarse de una devastadora guerra civil, y las comunicaciones con Europa occidental no se establecerían hasta mucho después. Así, en 1925, Milstein pudo abandonar Rusia y dirigirse, primero, a Berlín y luego a Bruselas, donde conoció al legendario violinista y compositor belga Eugene Ysaye, quien lo animó a continuar su carrera de concertista. Entonces comenzaron sus recitales en París y en Sudamérica, a donde había ido a radicarse. Pero en 1929, Milstein debutó ante el público norteamericano, en un concierto con la Orquesta de Filadelfia, bajo la dirección de Leopoldo Stokowski; y en 1942, obtenía la ciudadanía norteamericana.
En 1979, coincidiendo con el cincuentenario de su debut en los Estados Unidos, Nathan Milstein ofreció una serie de recitales y se presentó como solista con las principales orquestas de ese país. Ya durante esa época, el notable violinista formaba parte del staff de profesores de la muy prestigiosa Escuela Juilliard de Nueva York y, más tarde, del Conservatorio de Zurich.
Ya desde los primeros años de la carrera americana de Milstein, habían comenzado a aparecer en el mercado de los discos, las famosas grabaciones del violinista ruso-norteamericano las que, unidas a su sólida y larga carrera, llevaron a los críticos a evaluar a Milstein como una verdadera autoridad en la interpretación de la música romántica para violín, en la cual el estilo vehemente y apasionado del violinista alcanzaba un nivel soberbio de maestría artística.
Como compositor, Nathan Milstein dejó numerosos títulos para violín y, entre ellos, merece destacar la “Paganiniana”, de 1954. También se deben a este violinista algunas cadencias especialmente destinadas a los Conciertos de Brahms y de Beethoven.
Nathan Milstein es autor también de una autobiografía titulada “Desde Rusia hasta el este”, la cual fue publicada en Nueva York, en 1990.
Y al evocar hoy el aniversario 103 del nacimiento de quien fuera uno de los más brillantes violinistas del pasado siglo veinte, les diré que eso ocurrió en Odessa, en 1904, UN DIA COMO HOY.