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Las Enramadas y la Plaza de Marte en el 504 de Santiago de Cuba

10 de enero de 2019

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Una de las arterias más atractivas de Santiago de Cuba es el corredor patrimonial Las Enramadas y uno de los espacios públicos de mayor actividad, la Plaza de Marte. Cuando esa ciudad oriental cubana está próxima a cumplir 504 años de fundada, en julio próximo, resulta interesante recordar las labores de reanimación ejecutadas por la Oficina del Conservador de la Ciudad.

¿Por qué el nombre de Las Enramadas? Desde el lejano 1740 fue elegida para las procesiones del Corpus Christi, mas era menester buscar una solución al fuerte calor que azotaba a la ciudad, por lo que se colocaron enramadas de hojas de palmeras y cocos para proteger a los fieles que desfilaban por la arteria durante la celebración religiosa. Fue así como los vecinos comenzaron a llamarla calle de Las Enramadas hasta que en el siglo XIX se produce un incendio y el gobierno prohíbe la colocación de ramas en las procesiones. Pero era demasiado tarde, la tradición venció y hoy continúa nombrándose así, a pesar de que oficialmente recibe el apelativo de José Antonio Saco.

Para conocer su estado actual contactamos con el Plan Maestro de la Oficina del Conservador y allí, la proyectista general de la reanimación de ese espacio público, la arquitecta Ivette Borjas Martín, asegura que con 1, 5 kilómetros de extensión, está catalogada como la calle comercial por excelencia que atraviesa la ciudad antigua desde la Plaza de Marte en la parte alta, hasta el Paseo Marítimo en la baja, “por lo que funciona como columna vertebral del centro histórico”.

 

enramadas

 

“Conociendo esa gran bondad decidimos, años atrás, arremeter la reanimación completa de la vía que solo resultaba atractiva en su primera porción (hasta la calle Corona) por concentrarse ahí las funciones comerciales, gastronómicas y culturales”, comenta la experta.

“A partir de Corona la degradación era total, tanto de la calidad constructiva de los inmuebles como de las propias ofertas, no existía ningún mobiliario urbano y la iluminación era muy pobre, estaban los grandes contenedores otrora almacenes, en ruinas y subutilizados”.

Asegura Borjas Martín que en muchos de esos locales se realizaron proyectos interesantes para la ciudad con la participación, incluso, de la actividad no estatal como La Fabada de Marieta y el Complejo del Louvre entre otras que fueron sumándose.

“También la vía estatal tuvo una participación importante y convirtió estas ruinas en espacios como La Pachanga, centros culturales, el proyecto Alegrémonos, una discoteca para los jóvenes, se renovaron los espacios públicos que existían en la calle y se lograron otros siempre con una función social”, acotó.

Recuerda la especialista que el sistema del mobiliario urbano tuvo un tratamiento importante y en el aniversario 500 el mayor impacto fue convertir este corredor patrimonial en una calle peatonal, “le cambiamos el pavimento, la convertimos en una plataforma única, nivelamos las aceras con las franjas rodadas, se le cambió el pavimento y se le incorporaron obras de arte en el centro para que la calle funcionara como una galería a cielo abierto”.

 

plaza de marte

 

Por su parte, la Plaza de Marte, espacio público neurálgico de Santiago de Cuba debe su nombre a los ejercicios militares que en ella se celebraban a finales del siglo XVIII. Situado al inicio de la calle de las Enramadas ostentó otros nombres como Parque de la Libertad, “pero los santiagueros continuamos llamándola Plaza de Marte”, asegura Ivette Borjas Martín, quien también tuvo a su cargo el proyecto general de su reanimación.

“Es un espacio principal del sistema de plazas de la ciudad donde coexistían alrededor de 40 edificios principalmente administrativos, lo que provocaba su cierre sobre las cinco de la tarde, no había sitio para el esparcimiento excepto en el parque. Una vez refuncionalizados los inmuebles se convirtieron en centros gastronómicos, comerciales y culturales”.

Ya la plaza goza de todo un sistema de instalaciones de uso social donde la población acude los fines de semana y se apropian de sus espacios para el disfrute de las actividades que ahí se celebran. Se pueden citar las tradicionales ferias de los sábados, en las que se colocan carpas con ofertas de todo tipo.

O sea, hemos convertido todo este anillo comenzando por la Plaza de Marte, bajando por la calle de las Enramadas y conectándonos con el paseo marítimo de la ciudad, en un atractivo espacio del que disfruta la población santiaguera y todo el que llega a la ciudad.

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