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Alicia Alonso, 95 cumpleaños. Gracias a ella Cuba

22 de diciembre de 2015

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Fotos: Nancy Reyes

Al final de la Gala, Alicia  Alonso y los participantes

Al final de la Gala, Alicia Alonso y los participantes

 

 
Con una historia danzante de reconocimiento internacional – cuyo punto de giro fue cuando al enfermar repentinamente Alicia Markova el dos de noviembre de 1943, en el antiguo Metropolitan Opera House de Nueva York, acepta sustituirla en el ballet clásico “Gisselle” –, ya Alicia Alonso ha pasado a la eternidad como una gran bailarina. Ha dejado especialmente a los cubanos una lección sobre esfuerzos y sacrificios que enriquecen la vida humana de su patria, y se extiende al universo.
Los resultados de todo este quehacer se pusieron de manifiesto en la reciente Gala Homenaje por su 95 cumpleaños, con dirección artística y montaje coreográfico de Alberto Méndez, uno de los coreógrafos que integraron el Ballet Nacional de Cuba (BNC)  luego de su creación, en 1948, por Alicia, Fernando y Alberto Alonso, fundadores de la “Escuela Cubana de Ballet”, reconocida  en el mundo, por sus particularidades y una forma de bailar donde, respetando las características de un arte cuya belleza implica forzados preparamientos técnicos, está presente la  lógica de saber que bailan cubanos.

 

Anette Delgado en “Giselle”

Anette Delgado en “Giselle”

 

 
Y la expresión de Alberto Méndez presente en el bello programa homenaje a la “maestra de generaciones”, de que “su significación, excepcionalidad y trascendencia podrían resumirse con una simple frase: gracias a ella Cuba”, estuvo presente en el programa que, a cargo de nuevas generaciones de bailarines del BNC que no cesa de renovarse, se pudo disfrutar de “una evocación de algunos momentos significativos de quien ha protagonizado una de las trayectorias artísticas mas prolongadas y brillantes en la historia de la danza escénica”, asegura Méndez.
Entonces, con la música en vivo de la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, bajo la dirección del estimado Giovanni Duarte, fueron subiendo al escenario  bailarinas y bailarines para interpretar escenas de “Giselle”, “El lago de los cisnes”, “La bella durmiente del bosque”, “Coppélia”, “La fille mal gardée”… Y si la Gala comenzó con “La clase”, expresión de la responsabilidad de crear nuevas generaciones de bailarinas y bailarines, concluyó con una escena del ballet “Carmen”, bellamente interpretado por la joven primera bailarina Sadaise Arencibia.

 

 Sadaise Arencibia en “Carmen”

Sadaise Arencibia en “Carmen”

 

 
Fue entonces que, tomada de las manos por los primeros bailarines Dani Hernández y Víctor Estévez, sale Alicia Alonso, lo cual llevó al público a ponerse de pie con fuertes y prolongados aplausos, que no fue todo. La Orquesta Sinfónica  del Gran Teatro de La Habana. al que hoy se le ha dado su nombre, de pronto comenzó a dejar oír Felicidades, provocando ser cantado por el público que desbordó la Sala Avellaneda del Teatro Nacional.

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