Música
Nace la compositora cubana Ernestina Lecuona
16 de enero de 1882
Al evocar hoy el aniversario 185 del nacimiento de la compositora cubana Ernestina
Lecuona, lo primero que quiero señalar es que se trata de una talentosísima mujer, cuyas dotes para la música se vieron opacadas por la fuerte personalidad musical de su hermano menor, el internacionalmente conocido Ernesto Lecuona y Casado. No obstante, Ernestina, cuyos estudios de piano y otras materias musicales los había realizado en la Academia del Centro Asturiano de La Habana, pudo emprender una carrera como concertista y compositora ofreciendo recitales, tanto en Cuba como en numerosos países de América Latina.
Autora de muchas y muy buenas canciones, Ernestina dejó un catálogo en el que se destacan títulos como “Ya que te vas”, “Anhelo besarte”, “Ahora que eres mía”, “¿Me odias?”, “Jardín azul” y “Cierra los ojos”, entre otras, que aún esperan por la difusión que merecen.
Casada con Juan Bautista Brouwer, un franco-holandés radicado en Cuba desde finales del siglo XIX, la pareja tuvo un único hijo nombrado Juan Bautista Teodoro Brouwer Lecuona, y fue el padre del insigne músico cubano Leo Brouwer.
Ernestina Lecuona, había nacido en Matanzas, en 1882, UN DIA COMO HOY.
Muere el director de orquesta italiano, Arturo Toscanini
16 de enero de 1957
Un 16 de enero, pero de 1957, moría el legendario director de orquesta italiano, Arturo Toscanini.
A pesar de que en el arte de la dirección orquestal han existido verdaderos virtuosos, sobre todo en el siglo veinte, no cabe dudas de ninguna clase de que uno de los más grandes fue el italiano Arturo Toscanini, quien después de una exitosa carrera como director de ópera en Italia durante las primeras décadas del pasado siglo, se trasladó a los Estados Unidos en los años treinta, y fijó su residencia en Nueva York. Allí dirigió en el Metropolitan Opera House y creó la Orquesta de la National Broadcasting Company. Con ese conjunto, Toscanini estableció el sistema de conciertos radiados, los cuales dirigió desde 1937, hasta poco antes de su muerte.
El arte interpretativo de Toscanini llegó a convertirse en un ideal, un verdadero mito para millones de aficionados que seguían sus actividades en conciertos radiales y en grabaciones discográficas. Incluso, ya en la cumbre de su fama, su nombre desató apasionadas polémicas entre los defensores y los detractores de su arte. Se le comparaba, favorable o desfavorablemente, con otros colegas como Fürtwengler, Bruno Walter o Félix Weintgartner. Sin embargo, lo que quedó bien claro después de esa polémica fue que, al margen de los gustos personales, Toscanini fue uno de los más grandes artistas de la dirección orquestal. Su fabulosa memoria, su dominio personal sobre el colectivo, su sentido preciso del tempo y el logro de un fraseo cantable y emotivo, fueron evidenciados a lo largo de una extensa y exitosa carrera artística.
Otra de las virtudes de Toscanini como director fue su versatilidad, ya que abordó con gran eficacia los más diversos estilos, géneros y formas musicales, aún cuando su repertorio sólo llegó hasta los impresionistas, pues apenas dirigió obras de Stravinsky ni de otros creadores posteriores.
Arturo Toscanini, quien había nacido en Parma en 1867, murió en Nueva York a los noventa años de edad, en 1957, UN DIA COMO HOY.





