ribbon

Un poco de historia (XII)

16 de octubre de 2015

|

 

Como lo prometido es deuda, continúo hoy con mi comentario sobre los compositores románticos, advirtiendo que no son los únicos pero quizás los más importantes.

146710_galeria_robert_schumann

 

Robert Schumann (1810-1856) De nacionalidad alemana, pertenece a la primera generación de compositores románticos. No desciende de una familia de músicos, sino de literatos y, orientado por ella, comenzó a estudiar leyes, pero su interés por el arte de los sonidos era cada día mayor, por lo que decidió abandonar esta carrera y buscar un buen maestro de música. Tuvo entonces la gran suerte de ser alumno del más famoso profesor de entonces: Friedrich Weick quien se convertiría en su suegro, pues era el padre de Clara, la cual poseía un talento extraordinario como pianista.
Desde muy joven Schumann evidenció algunos rasgos que, finalmente, desencadenarían su demencia como, por ejemplo, tratar de ampliar la extensión de sus manos con prácticas tan dolorosas y exageradas, que deformaron sus dedos y le impidieron tocar el piano, por lo que decidió dedicarse solo a la composición y a la crítica musical. Además de partituras inmortales creó la Nueva Revista de Música, de la cual también era editor y cuyos comentarios firmaba como Eusebio o Florestán, personajes que representaban sus dos personalidades (aunque para él existían), y que también aparecían en obras como su Carnaval.
Entre sus partituras más famosas están, además de la mencionada: Escenas infantiles, Les papillons, Toccata No. 7, Sonatas op. 11 y op. 22. También compuso un Concierto para piano y orquesta, sinfonías y la ópera Manfred. Schumann fue profesor y director de orquesta, pero debido a su demencia progresiva, fue internado en un asilo de Bonn para este tipo de enfermedad, donde murió a los 46 años.

 

Felix Mendelssohnimg-260 (1809-1847) Nacido en Hamburgo, en el seno de una familia rica y culta, poseía un talento extraordinario para la música. Recibió las primeras lecciones de su madre, pero también estudió filosofía, lenguas extranjeras, y todo aquello que contribuyera a su educación integral.
Desde muy pequeño, era considerado un prodigio no solo como pianista –aunque sus manos eran pequeñas– sino como compositor; a los quince años ya había creado óperas y, a los 16, la obertura de Sueño de una noche de verano, obra programática muy famosa, compuesta luego de un viaje a París. En ella aparecen notables innovaciones en la sección de instrumentos aerófonos que suelen denominarse “maderas”. Aunque perteneció a la generación de Chopin y Schumann, Mendelssohn se impuso unas normas más estrictas que las usuales, por lo que fue objeto de críticas.
Desde su juventud, realizó viajes a numerosas ciudades europeas donde sus obras y su talento pianístico eran objeto de elogios. Dos de estos viajes inspiraron sus Sinfonía Italiana y Sinfonía escocesa, en la que ya se percibe un programatismo que se hace más evidente en su obertura Hébridas.
Mendelssohn fue director de música en Dusseldorf, miembro de la Academia de Bellas Artes de Berlín, y a los 26 años, asumió la dirección del Gewandhaus de Leipzig. Durante su corta vida, tronchada a los 38 años, según sus biógrafos, por una apoplejía, creó un catálogo de obras inmortales entre las que no puedo dejar de mencionar sus Canciones sin palabras, su Concierto para violín y orquesta y sus oratorios: Elías y Paulus, basados en textos bíblicos.
Aún debo comentar sobre otros músicos importantes del Romanticismo, como Brahms, Chaikovski, Liszt y Beriloz, pero será en próxima ocasión, porque este espacio no da para más.

Galería de Imágenes

Comentarios