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¿Podemos ser plasticarianos? ¿Se puede vivir sin plástico?

27 de octubre de 2017

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Sin palabras

Sin palabras

 

 

“Los plasticarianos son personas que evitan el derroche de productos con plástico para reducir su enorme impacto”

El uso, o más bien abuso, del plástico se ha disparado en las últimas décadas y está produciendo importantes consecuencias negativas para el medio ambiente, la salud y la economía en todo el planeta.

¡Hace medio siglo, cada ciudadano consumía unos 300 gramos de plásticos anualmente; en la actualidad, consume 115 kilos!

Frente a este problema, cada vez más ciudadanos en el mundo se convierten en “plasticarianos”, como los definió el diario “The Independent”: “son ciudadanos que intentan evitarlo o al menos reducir su empleo indiscriminado, en especial los más nocivos, como los productos de usar y tirar, el agua embotellada o las bolsas de plástico de un solo uso. Algunos de ellos demuestran un especial activismo en pro de un planeta con menos basura plástica”.

Los plásticos se elaboran en su gran mayoría a partir del petróleo, de manera que al utilizarlos masivamente se contribuye a un uso insostenible de un recurso no renovable y con un considerable impacto ambiental en forma de contaminación o cambio climático.

¿Por qué se hicieron tan populares los plásticos?

Por las propiedades y características de la mayoría de ellos:

fáciles de trabajar y moldear,

tienen un bajo costo de producción,

poseen baja densidad,

suelen ser impermeables,

buenos aislantes eléctricos,

aceptables aislantes acústicos,

buenos aislantes térmicos, aunque la mayoría no resisten temperaturas muy elevadas,

resistentes a la corrosión y a muchos factores químicos.

 

Sin embargo, algunos no son biodegradables ni fáciles de reciclar, y si se queman, son muy contaminantes.

El plástico tarda hasta mil años en biodegradarse y enseguida se fragmenta en trocitos que absorben y acumulan contaminantes tóxicos. ¿Sabía usted que, por ejemplo, los envases de líquidos como el aceite de cocina, no son susceptibles de asimilarse de nuevo en la naturaleza, porque su material tarda aproximadamente unos ¡180 años! en degradarse? Impresionante, verdad.

Todos los ecosistemas del planeta, hasta la Antártida, sufren los efectos nocivos de los plásticos.

Objetos cotidianos de plástico

Objetos cotidianos de plástico

La generación de residuos plásticos es cada vez mayor y no solo se acumulan en vertederos, donde llegan buena parte de estos desechos. El problema es en especial llamativo en los mares y océanos de todo el planeta. Las cifras de la acumulación de residuos plásticos en los ecosistemas marinos son complicadas de precisar. Un estudio reciente, impulsado por la organización “5 Gyres Institute”, que lucha contra este problema, asegura que hay unos cinco billones de plásticos flotando en los mares del planeta, unas 270.000 toneladas que podrían llenar unos 11.000 camiones de transporte internacional. Otro sondeo, realizado por un equipo de investigadores españoles, es más prudente y estima dicha cantidad en unas diez veces menos, una cifra en cualquier caso preocupante. En realidad, no hay islas flotantes de basura plástica, como se ha llegado a decir, sino algo mucho peor: sopas de plástico en suspensión, con fragmentos de tamaño promedio de cuatro milímetros y billones de ellos microscópicos, que matan más de un millón de aves marinas y más de 100.000 mamíferos marinos y tortugas cada año.

Algunos materiales se han relacionado con diversos problemas para la salud, como por ejemplo, el bisfenol A (BPA), que ya no puede utilizarse en biberones en la Unión Europea.

El impacto económico de la contaminación causada por los desechos plásticos asciende a unos 13.000 millones de dólares, según estimaciones conservadoras, dadas a conocer por la dirección de la División de Implementación de Política Ambiental del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Es ineludible mejorar y establecer nuevas tecnologías relacionadas con los procesos de recuperación de plásticos y buscar solución a este problema tan nocivo para la sociedad y el planeta, y que día a día va en aumento deteriorando profundamente el medioambiente.

Por lo tanto, ¿seremos capaces de convertirnos en “plasticarianos” y contribuir así a mejorar nuestro entorno?

 

Recordemos que…“la Naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la virtud al hombre”. Sólo hay un modo de que perdure: respetarla y servirla.

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