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Plagas urbanas

15 de marzo de 2013

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Cucarachas, garrapatas pulgas, termitas, chinches, mosquitos, roedores, hongos, bacterias o malas hierbas, todas plagas urbanas, que además de ser muy molestas, pueden tener graves consecuencias en la salud pública y en el medio ambiente.
El transporte de mercancías regional o nacional, así como el aumento y la intensificación del transporte internacional de aquellas, la globalización, más el cambio climático (El cambio climático trae consigo un cambio en la distribución y ecología de las plagas), han contribuido a la expansión de las plagas en las ciudades, dando lugar a diversos problemas medioambientales que pueden ser graves.
El acoso que las plagas urbanas provocan a la fauna y la flora autóctonas, puede traer como consecuencia la desaparición de éstas.
Los vertederos incontrolados, las basuras acumuladas o el alcantarillado en mal estado, son el paraíso de las plagas urbanas. Si estos animales encuentran las condiciones medioambientales y el alimento adecuados, la expansión de estas plagas está garantizada.
También pueden llegar a contaminar importantes cantidades de alimentos que luego deberán ser destruidos para evitar la potencial difusión de enfermedades, con el consiguiente perjuicio económico. La contaminación puede ser producida porque estas plagas diseminan por contacto los microorganismos que transportan en su cuerpo, o bien lo hacen a través de las deyecciones que generan.
Las chinches son una de las nuevas plagas que cobran cada vez más importancia. Por ejemplo, durante el pasado verano, Nueva York sufrió una plaga de estos molestos insectos, que se extendieron por toda la ciudad, incluso en juzgados, trenes y en las populares tiendas de la Quinta Avenida.  Este es un ejemplo de los efectos de la globalización y el gran aumento de los viajes internacionales que, desde  los años 80, ha facilitado la entrada de las chinches, pues, esta plaga había desaparecido en los países desarrollados desde la segunda mitad del siglo XX y que, ahora aseguran, se ha vuelto a convertir en un problema.
Las cucarachas son una de las plagas más significativas y ofensivas de las que se encuentran en apartamentos, casas, establecimientos de hostelería, hospitales e instalaciones sanitarias en todo el mundo. La mala higiene, la falta de mantenimiento y el desorden contribuyen a que se produzcan grandes poblaciones de cucarachas. En estas situaciones, su importancia médica requiere de la implementación de programas agresivos de control integrado de plagas.
Para minimizar la posibilidad de la resistencia a insecticidas en las poblaciones de cucarachas y la exposición de las personas a los insecticidas, se debe adoptar estrategias que incluyan el uso de cebos, e inclusive, opciones de control biológico.
La evidencia que relaciona el asma con la exposición doméstica a cucarachas, ratones y ácaros del polvo es clara. Estas plagas son comunes en el entorno urbano y desempeñan un papel significativo en la patogénesis del asma.
El asma es una importante enfermedad urbana y supone una carga considerable sobre la calidad de vida de los que la padecen y sobre la economía de la atención sanitaria. El crecimiento global en la prevalencia del asma en los últimos 50 años, en muchos países, ha afectado desproporcionadamente a las comunidades urbanas.
Otro de los efectos de la globalización es que los insectos y la transmisión de enfermedades exceden los límites geográficos. Más de tres cuartas partes de las enfermedades humanas nuevas, emergentes o reemergentes son zoonosis (es decir, son transmitidas de animales a personas, es decir, causadas por patógenos originarios en animales o de productos de origen animal). Esto aumenta la necesidad de una vigilancia y manejo competentes de los programas de control de vectores.
Un ejemplo es la Fiebre de Chikungunya o Artritis Epidémica Chikungunya, una forma relativamente rara de fiebre viral causada por un Alphavirus transmitido por la picaduras del mosquito Aedes aegypti. La enfermedad es endémica en África, y se han señalado casos en Asia del Sur. Investigaciones efectuadas por el Instituto Pasteur de Paris apuntan a que el virus sufrió una mutación que lo hizo susceptible de ser trasmitido por Aedes albopictus (Mosquito Tigre Asiático). Este fue la causa de la plaga en el Océano Índico y una amenaza en la costa mediterránea, tras un brote epidémico en Rávena (Italia), en septiembre de 2007, vemos como un virus originario del continente africano y del sureste asiático y que se transmite por la picadura de mosquitos del género Aedes llegó a provocar un brote en Italia, además en 2010 se diagnosticó un caso en La Rioja (España), de una persona que había visitado poco antes el norte de la India
En la actualidad, se estima que un nuevo virus contagioso podría alcanzar todos los continentes en menos de tres meses.
En muchos casos, aseguran los profesionales del control de plagas, el problema no es que falte la higiene, porque cualquier ciudadano puede estar expuesto a una de estas plagas, sino que es un problema de “cierre de saneamientos”.

¿Cómo hacer frente a las plagas urbanas?

En primer lugar, la prevención pasa por una buena limpieza y saneamiento, de manera que se eliminen los lugares que pueden servir a las plagas para su desarrollo.
La instalación de barreras físicas como tapar grietas y agujeros, mosquiteras, etc., contribuye a dificultar la expansión de las mismas.
Métodos activos:
•    Físicos y mecánicos, como elevar la temperatura, utilizar luz ultravioleta, sonido, etc.
•    Químicos, uso de biocidas (dados los efectos negativos de los productos químicos, se recomienda optar por ellos solo si el resto de las medidas indicadas no son suficientes para controlar la plaga. Los plaguicidas y otros productos químicos que se utilicen deben estar registrados y autorizados en la  Lista Oficial de Plaguicidas del Registro Central de Plaguicidas).
•    Ecológicos, que recurren a enemigos naturales de los organismos-plaga para impedir o reducir los daños ocasionados.
•    Control Integrado, es una estrategia que usa una gran variedad de métodos complementarios: físicos, mecánicos, químicos, biológicos, genéticos, legales y culturales para el control de plagas. Estos métodos se aplican en tres etapas: prevención, observación y aplicación. Es un método ecológico que aspira a reducir o eliminar el uso de plaguicidas y de minimizar el impacto al medio ambiente.

La educación acerca de métodos efectivos para un control integrado de plagas urbanas sostenido y la educación general de la población, y la higiene son imprescindibles para conseguir un control de plagas a largo plazo mientras que se minimizan los riesgos para el medio ambiente y las personas.

Recordemos que…”la Naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la virtud al hombre”. Sólo hay un modo de que perdure: respetarla y servirla.

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Comentarios



Jorge Ramón Cordero / 29 de marzo de 2020

me parece demasiado importante su comentario, yo habito en la ciudad de méxico y me dedico al controlde plagas, la gente piensa más en usar plagicidas como si esta fuera una varita magica y no piensan en el daño que se causan asi mismos y a sus clientes con el uso indiscriminado de insecticidas.