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Panchito Naya

12 de octubre de 2017

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Francisco Naya Ramos. Tenor de relieve internacional en el llamado bel canto, cultivando el canto lírico con verdadero amor del que no puede abogar una facultad que le había impuesto la naturaleza.

Francisco Naya (Panchito) Nació en La Habana el 7 de octubre de 1909; y falleció en Miami, Estados Unidos, el 4 de enero de 1974. Sin embargo, pasó parte de su juventud en España con sus padres, donde comenzó sus actividades artísticas cantando zarzuelas y óperas.

La familia regresa a vivir a Cuba, y Panchito se incorpora al quehacer lírico de los años 40 con mucho éxito.

El inicio de la 2da. Guerra Mundial impidió que comenzara a cantar en el Metropolitano Opera House. Pero en Cuba era el tenor más buscado para cantar óperas y zarzuelas, y como tal, fue el que dejó la huella más absoluta en el recurso discográfico.

A los veinte años debutó en el teatro Martí. En el año 1938 salió de Cuba para actuar en México, Venezuela, Puerto Rico, Estados Unidos, y España; aquí en Cuba actuó en las principales emisoras radiales y teatros.

Panchito Naya realizó la primera grabación, en 78 rpm,  de la zarzuela Cecilia Valdés, del maestro Gonzalo Roig, desempeñando el papel de Leonardo Gamboa, junto a las mezzosopranos Ruth Fernández y Martha Pérez, bajo la dirección del autor. También realizó la primera grabación en Cuba de la zarzuela española La del Soto del Parral.

En 1940 puso muy en alto el nombre de Cuba, al presentarse en la Gran Opera de San Francisco, alternando al lado de figuras como Lily Pons y Lawrence Tibett, y en donde recibió variadas ovaciones de una sala repleta de un público selecto.

Actuó en el Metropolitano Opera House, de New York, y con las compañías de Lily Pons y Lawrence Tibbet, en las óperas Rigoletto, de Giuseppe Verdi; Lucia de Lammermoor, de Gaetano Donizetti, y Madame Butterfly, de Giacomo Puccini; pero además, se sabe que también hizo presentaciones con las compañías de Operas de San Francisco, California, y Chicago, Estados Unidos.

Trabajó como tenor lírico en la compañía  del compositor español Federico Moreno Torroba, con la que hizo una gira por México, y allí compartió el escenario con Pepita Embil, Plácido Domingo (padre), Tomás Álvarez y Marianella Barandilla.

Realizó grabaciones para el sello Edison, Cetra, Soria, Montilla, entre algunos otros. Su potente voz era de una amplia tesitura, caracterizada por un excelente fraseo y agudos de excelencias.

Vayan pues estas cortas líneas para recordar a uno de los grandes del arte lírico de Cuba.

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