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Marta Pérez Suárez

3 de mayo de 2013

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Marta Pérez

Marta Pérez Suárez (La Habana,1927-Miami,2009). Mezzosoprano. Entonando pasodobles y canciones españolas, a los siete años de edad intervenía en programas radiales en las radioemisoras de la Loma del Mazo (CMCQ), en La Víbora, y en la primitiva CMQ, sita en la calle 25, entre 6 y 8, en El vedado. Cuatro años después abandonó esas faenas artísticas infantiles y empezó a estudiar canto con la soprano ruso-polaca Maryla Granowska. Posteriormente termino su formación académica en el Conservatorio Municipal. En 1942 se incorporó al Coro Filarmónico de La Habana, adscrito a la Orquesta Filarmónica, el cual integraban 150 voces y dirigía Paul Csonka. Este reputado maestro austriaco la propuso para debutar de solista el 18 de enero de 1943 en el Auditórium, donde en tal fecha el citado conjunto musical ofreció «Misa solemne a Santa Cecilia» (M: Charles Gounod). A partir de entonces, la Pérez actuó como solista de la Orquesta Filarmónica de La Habana en temporadas que abarcaron los años 1943, 1945, 1946, 1947, 1949, 1951, 1954 y 1956, e indistintamente la dirigirían Paul Csonka, Erich Kleiber, Herbert von Karajan, Fausto Cleva, Thomas Mayer, Frieder Weissmann y José Iturbi. Entre las obras que cantó en ese período estuvieron «Sinfonía Nº 9» (M: Ludwig van Beethoven), «Sinfonía Nº 2» (M: Gustav Mahler), el oratorio escénico «Juana de Arco en la hoguera» (M: Arthur Honegger / L: basado en el libro homónimo de Paul Claudel), «La doncella elegida» (M: Claude Debussy / L: a partir del poema La doncella bienaventurada, de Dante Charles Gabriel Rossetti), «El niño y los sortilegios» (M: Maurice Ravel / L: Colette), «Rigoletto» y suite de «El amor brujo». Durante 1944 debutó en el Circuito CMQ en el programa «Melodías Michel». En esta empresa radial —y también televisiva desde 1950— trabajó dieciséis años en espacios musicales de carácter estelar, como «Gran Teatro». En ellos departió con la mayoría de los más renombrados cantantes, instrumentistas y agrupaciones musicales criollas de esos contextos y varias figuras extranjeras, bajo la dirección de maestros de la talla de Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig, Rodrigo Prats, Adolfo Guzmán, Enrique González Mantici, Roberto Valdés Arnau, Alberto Bolet… Participó en varias jornadas del Día de la Canción Cubana, tras comenzar oficialmente sus ediciones en 1945. Al siguiente año hizo actuaciones en Nueva York, principalmente en transmisiones de la emisora NBC. A su regreso a La Habana, Daniel de Córdoba, director de la compañía española de bailes y canciones Cabalgata, la invitó a integrar su elenco, una vez que el conjunto debutó en el teatro Martí, en enero de 1947. Formalmente presentada por Ignacio Villa (Bola de Nieve) al maestro Lecuona, este incluyó de inmediato a Marta Pérez entre los artistas que él llevó unos días al América, a finales de febrero de 1948, en ocasión del estreno en ese teatro del filme «María la O». Tuvo lugar así el prólogo de una importantísima labor en común, extendida hasta las últimas actuaciones del pianista y compositor en su patria, en 1959. Uno de sus pasajes fundamentales sucedió en Estados Unidos, en noviembre de 1948, cuando el maestro la invitó a formar parte del espectáculo destinado a sus presentaciones en Nueva York (Carnegie Hall), Washington (Constitution Hall) y Filadelfia (Academy of Music). Aprovechando aquella experiencia, cantó en programas de la NBC. Gonzalo Roig la seleccionó para el rol protagónico de su zarzuela «Cecilia Valdés», al grabarse durante 1948 en la capital cubana por la firma discográfica Montilla. Su interpretación en diferentes escenarios habaneros de tan representativa mulata del arte lírico nacional la convirtió en una de las vocalistas predilectas del público. También resultaron notables sus caracterizaciones de «Amalia Batista», «Rosa la China» y «María la O», al igual que del personaje de África, de la zarzuela «El cafetal». Reiteradamente trabajó, entre 1951 y 1952, en las obras ofrecidas en el programa estelar «Gran Teatro», de CMQ-TV. En 1954 participó en el estreno en Cuba de la ópera «Amhal y los visitantes nocturnos» (M y L: Gian Carlo Menotti). Ese año aconteció uno de los hitos de su trayectoria profesional, pues le concedieron una beca para perfeccionar sus estudios de canto en el Teatro alla Scala de Milano y en 1955 encarnó en ese coliseo a la Preziosilla, de la ópera «La fuerza del destino» (M: G. Verdi / L: Francesco Maria Piave), en un elenco encabezado por Renata Tebaldi, Giuseppe di Stefano, Aldo Protti, Renato Capechi y Giuseppe Modesti. Además, asumió la Lola de «Cavalleria rusticana», junto con Giulietta Simionato (Santuzza), Franco Corelli y Giacomo Wolfi. A pesar de su triunfo la Scala, el apego de la Pérez a su tierra natal y familiares allegados, la incitó a dejar la beca, retornó a La Habana y, a solicitud de Pro-Arte Musical, cantó «Sor Angelica» (M: G. Puccini / L: Giovacchino Forzano). Para esa sociedad, en 1956 asumió el rol principal de «Cosi fan tutte» (M: W. A. Mozart / L: Lorenzo da Ponte). Ese año retornó a Estados Unidos, contratada por la Hartford Opera Singers, de Connecticut, e interpretó de nuevo «La fuerza del destino», departiendo en el proscenio con la Tebaldi, Kurt Baum, Francesco Valentino y Nicola Moscona. Otro significativo contrato lo recibió en 1957, año en que el famoso presentador y periodista Steve Allen la invitó a su programa estelar de televisión intitulado «Tonight Show», transmitido por la NBC, acompañándola al piano en tal circunstancia Paul Csonka. Aquel año cantó en La Habana para Pro-Arte Musical las óperas «El rapto de Lucrecia» (M: Benjamin Britten / L: Ronald Duncan) y «La Medium» ( M y L: Menotti), esta última en el programa «Gran Teatro del Sábado», de CMQ-TV. En 1958 protagonizó en el Auditorium «El matrimonio secreto» (M: Domenico Cimarosa / L: Giovanni Bertati) y, por considerarla uno de los más relevantes exponentes del arte cubano, el Estado le otorgó la Orden Nacional Carlos Manuel de Céspedes. Para una gira europea, la sociedad Conciertos Daniel contrató en 1959 al director sinfónico y violinista Alberto Bolet, quien llevó de vocalista a Marta Pérez. La primera plaza que visitaron fue Valencia, en cuyo teatro Principal ella interpretó «El amor brujo» y páginas de la cancionística cubana, secundada por la Orquesta Filarmónica de ese centro urbano español. Luego se trasladaron a Alemania y trabajaron en Hannover, Hamburgo, Francfort, Gosslar y Gifhorn con distintos colectivos sinfónicos. El punto final del recorrido sería Gran Bretaña, país en que Marta Pérez actuó en «The Third Program», y grabó un concierto, secundada por la Orquesta Filarmónica de Londres, bajo la dirección de Bolet, el cual transmitió la BBC. En mayo de este año trabajó en el Anfiteatro de la ciudad de Miami y en junio, encontrándose en Caracas, intervino en dieciocho jornadas de «El Show de Renny», programa estelar de la televisión venezolana. Otra significativa grabación discográfica realizada en La Habana por Marta Pérez fue la del rol titular de «Luisa Fernanda», bajo la batuta de Gonzalo Roig, en 1948, año en el cual protagonizó esa obra en el Martí con la compañía de Alberto Aguilá y Antonio Martelo. Asimismo el público y la crítica especializada encomiarían sus interpretaciones —en Cuba o posteriormente en Estados Unidos— de «Requiem» (M: G. Verdi), las óperas «El príncipe Igor» (M: Alexander Borodin / L: Vladimir Stassov) y «Hansel y Gretel» (M: Engelbert Humperdinck / L: basado en el cuento homónimo de los hermanos Grimn), las zarzuelas españolas «Los gavilanes», «Los claveles», «La Revoltosa», «La verbena de la Paloma», «La del soto del parral», «La Dolorosa» y «Doña Francisquita», así como de las operetas «El conde de Luxemburgo», «La viuda alegre», «El murciélago» (M: Johan Strauss / L: Henri Meilhac y Ludovic Halévy)… Sus últimas actuaciones en Cuba tuvieron lugar en julio de 1960 en el Auditorium en la ópera «Camen», y en el espacio para la pequeña pantalla «Marta Pérez y sus canciones». Partió hacia Nueva York en octubre de ese año. En 1962 Ed Sullivan la invitó a participar en su popular show, lo cual se repitió en dos ocasiones más entre este y el siguiente año; dejó escuchar su voz en el Manhattan Center; encarnó un personaje de la pieza dramática «Infidel Caesar», inspirada en el «Julius Caesar», de William Shakespeare, en el Music Box Theatre, de Broadway; y, dirigida musicalmente por el maestro Alfredo Munar, hizo en el Carnegie Hall la zarzuela «Cecilia Valdés». Al llegar 1963 cantó en el Town Hall, dio recitales en Chicago y Washington y actuó con The Connecticut Opera Association y Tulsa Opera. En 1965 reiteró su éxito en «Cecilia Valdés», pero respaldada por la compañía del Metropolitan Opera House en el neoyorquino Lewison Stadium ante más de dieciocho mil espectadores. Luego recorrió exitosamente urbes norteamericanas, y efectuó una nueva gira europea al lado de Alberto Bolet. Durante 1966 fijó su residencia en Miami, y tres años más tarde fundó Pro-Arte Grateli (inicialmente Producciones Grateli) con Pili de la Rosa, Demetrio Menéndez y Miguel de Grandy (hijo). En elencos creados al afecto, actuaría para esa sociedad en zarzuelas cubanas y españolas, operetas y espectáculos. Su discografía se amplió al editarse «Sólo en ti», «Marta Pérez. Bodas de Oro», «La bella cubana» y «Marta Pérez y Enrique Chía a voz y piano». Fue seleccionada en 1969 la cantante latinoamericana más destacada del año en Estados Unidos.

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