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Ligas Amateurs: época dorada del béisbol cubano

15 de febrero de 2013

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Estadio La Tropical

Durante más de cuatro décadas las ligas amateurs en Cuba agruparon a excelentes peloteros que conformaron reconocidos equipos como los Azucareros del Central Hershey, los Marqueses del Vedado Tenis Club, el Deportivo Matanzas o el Central España, por solo citar a algunos.
La principal competición amateur, en la primera mitad del siglo XX, fue la Liga Nacional. Este torneo surgió en 1914 y se mantuvo hasta 1961. Las selecciones que participaron en las diferentes ediciones procedían casi siempre de La Habana; aunque también intervinieron algunas de Matanzas, Pinar del Río y el Cienfuegos Sports Club (Casa Stany).
Desde su inicio, la organización corrió a cargo de importantes sociedades habaneras de la época, las cuales establecieron reglas muy estrictas que impidieron, entre otras cosas, la presencia de jugadores negros y mulatos en las nóminas de los equipos. Esta absurda prohibición estuvo vigente hasta finales de los años cincuenta.
La lista de equipos que intervinieron en las más de 40 ediciones de la Liga Nacional Amateur es amplísima y entre los más destacados estuvieron: Vedado Tennis Club, el Círculo Militar y Naval, Teléfonos, Hershey Sport Club, Cubaneleco, Fortuna Sport Club, Deportivo Matanzas, Universidad de La Habana y el Círculo de Artesanos.
Los máximos ganadores fueron los Marqueses del Vedado Tennis Club y los Azucareros del Central Hershey, pues ambas selecciones ganaron siete campeonatos.
Desde el banco sobresalió Joaquín Viego quien condujo al Central Hershey a la conquista de siete trofeos, entre 1934 y 1948. Con el bate en la mano ninguno promedió más que Guillermo Villalba, del Vedado Tennis Club. En 1916 este bateador finalizó con un elevado average de 538. Mientras que, en el montículo, la actuación de Julio “Jiquí” Moreno, en la temporada de 1944, pudiera considerarse como una de las más brillantes en la centenaria historia de la pelota cubana.
Moreno integró las filas del Círculo de Artesanos y en 1944 pocos pudieron descifrar los rapidísimos envíos de este lanzador. “Jiquí” ganó 26 partidos y ponchó a 319 bateadores.
Después de la creación de la Unión Atlética Amateur de Cuba, en 1922, la Liga Nacional decidió adscribirse a esa organización que controló toda la práctica del deporte amateur en Cuba, hasta enero de 1959. A partir del acuerdo, la Liga Nacional no permitió nunca más la participación en sus eventos de equipos que no estuvieran afiliados a la Unión Atlética Amateur.
Decenas de peloteros brillaron en la Liga. En una rápida selección nunca podrían quedar fuera figuras como Antonio “Quilla” Valdés, Conrado Marrero, “Jiquí” Moreno, Pedro “Natilla” Jiménez, Willy Miranda, Napoleón Reyes, Roberto Ortiz y Andrés Fleitas. Muchos de ellos integraron el equipo cubano que intervino en Juegos Centroamericanos, Panamericanos y las Series Mundiales amateurs.
Otro certamen de gran relevancia, entre los amateurs, fue la Liga de Pedro Betancourt. Este torneo se efectuaba, a diferencia de la Liga Nacional, en los meses de invierno y agrupaba, sobre todo, a equipos de Matanzas, aunque también intervinieron, en diversos momentos, selecciones habaneras.
La primera temporada de la Liga de Pedro Betancourt se desarrolló en 1944 y el equipo Navajas ganó el evento. Durante 17 campañas, hasta su desaparición definitiva en 1961, esta Liga atrajo la atención de los fanáticos y tuvo entre sus principales equipos al Central España y al Central Tinguaro.
En este rápido recuento no pueden faltar otras Ligas amateurs que, distribuidas por todo el país, contribuyeron al desarrollo del deporte nacional, en la primera mitad del siglo XX. Por ejemplo, es imprescindible recordar a la Liga Azucarera, la Liga Social de Amateurs de Cuba, la Liga Obrera Nacional, la Unión Libre Amateur de Oriente, las Ligas Juveniles y la Liga Popular.
El máximo esplendor del béisbol amateur en Cuba podría situarse entre finales de los años treinta y durante toda la década del cuarenta. En ese período se desarrollaron las primeras ediciones de la Serie Mundial Amateur, en el estadio “La Tropical”—hoy Pedro Marrero— y también las Ligas tuvieron sus temporadas más reñidas y que contaron con el mayor apoyo del público.
Luego, sobre todo en la década del cincuenta, el interés por estas competiciones decayó un poco; aunque continuaron efectuándose hasta 1961. Varias de las figuras que brillaron en las últimas ediciones de la Liga Nacional Amateur y la de Pedro Betancourt después integraron los equipos que compitieron en la Serie Nacional de béisbol.

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