ribbon

La sección “En casa” de “Patria”

25 de marzo de 2022

|

 

032

 

El ejercicio del periodismo por parte de José Martí es una muestra singular de originalidad, lenguaje depurado y exposición de criterio propio. Tales características se aprecian en todos sus escritos para Patria, el periódico que fundó y dirigió para formar conciencia patriótica y divulgar la marcha unitaria de las emigraciones y del Partido Revolucionario cubano.

En sus Obras completas en 27 tomos se ha identificado la autoría martiana en treintaiocho de ellas: veinte de 1892, cuatro de 1893, once de 1894 y tres de 1895. En su carta a Gonzalo de Quesada considerada su testamento literario Martí escribió: “Aquí han guardado los En Casa en cuaderno grueso: resultan vivos y útiles.” Puede entenderse que aludía probablemente al domicilio de Carmen Miyares, donde Martí residía desde tiempo atrás hasta su salida hacia República Dominicana y Cuba en enero de 1895 y que se trataba de los manuscritos originales. Llama la atención, además, esa lúcida autoevaluación de su labor con esa sección del periódico fundada y redactada por él tan frecuentemente, a pesar de sus múltiples tareas y de sus frecuentes viajes fuera de Nueva York.

“En Casa” habla de la cotidianidad de las emigraciones: actividades patrióticas, y hechos de los emigrados y sus familias como bodas, nacimientos, y decesos. Era una especie de crónica social que no solo relataba sucesos tristes o alegres sino que siempre los relacionaba con juicios y observaciones expresivos de ese periodismo de opinión que siempre caracterizó sus escritos para la prensa. Veamos algunos ejemplos.

El 10 de abril de 1892, el día de la fundación del Partido Revolucionario Cubano, la sección constó de ocho notas, de variada extensión. Una la dedica a José Jacinto Luis, médico cubano residente en Nueva York, “en quien ni nieves ni faenas entibian el entusiasmo que prendió en su corazón en aquellos días gloriosos.” Relata cómo peleó en la guerra a las órdenes de Agramonte y cómo su testimonio le permitió a Martí en ese mismo número hacer el relato minucioso de la Asamblea de Guáimaro en 1869. Comenta con emoción: “La palabra es fuerte y bella cuando sale de un corazón que conoció la gran virtud.” Y el periodista cuenta así cómo habló su entrevistado: “Luce de gloria su rostro. La mano se tiende al aire, y se sacude, como avivando las riendas del caballo. El relato parece una arremetida. Así, en una silla del destierro, habló a Patria José Jacinto Luis.

El hábil comunicador que fue Martí organizó siempre la sección “En Casa” combinando notas de diferente naturaleza, de modo de sostener el interés de los lectores. La del 14 de febrero de 1893 fue breve, con cinco cortas notas. Una relata la muerte de un cubano pobre en Nueva York, asistido por el puertorriqueño Sotero Figueroa, dueño de la imprenta en se tiraba Patria, y de cuyo entierro se ocupó la Sociedad de Beneficencia Hispanoamericana de .la ciudad. La segunda, el aplauso a la amable puertorriqueña, a la inteligente pianista Ana Otero” por un concierto brindado días atrás. Y le desea éxito en su labor profesoral. Le sigue un saludo al director de orquesta y profesor de canto venezolano Gonzalo Ruiz por su pronta presentación en Nueva York. La cuarta considera de “pueblos fuertes, el amor a la unión para el socorro mutuo” al informar de la nueva directiva de la sociedad de ese tipo llamada San Carlos. Y cierra con tres asuntos de otra sociedad benéfica en Nueva York: un baile para “pobres y ricos, propietarios y obreros”; el ingreso en ella de un cubano negro, y las varias últimas acciones de la Sociedad de Beneficencia Hispanoamericana.

Curiosa y eficaz manera fue la sección “en Casa” de Patria para unir hacia la libertad de Cuba y Puerto Rico y para la defensa de los intereses de nuestra América.

Galería de Imágenes

Comentarios