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La Casa del Vedado

15 de enero de 2016

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Fachada

Fachada

 

 

El Vedado, un barrio bien trazado y construido desde el siglo XIX, fue famoso y preferido también por los habaneros en el XX. Desde las primeras décadas de este siglo contó con hermosas residencias eclécticas que definieron su arquitectura doméstica. Así, propietarios de diferentes procedencias levantaron sus viviendas junto a las familias que primero abandonaron la congestionada Habana. De ese modo, se completaron solares y transformaron otros como el número 16 de la calle 23 entre D y E, cuyo proyecto cumplía con las ordenanzas vigentes: verja, jardín y portal en todas las edificaciones. Fue marcada, a partir de la década de 1940, con el número 664.

 

Sala2

Sala

 
El señor Manuel Campa Álvarez, comerciante de oficio y propietario de los Almacenes La Isla de Cuba, el 8 de octubre de 1920, solicitó la aprobación de la Alcaldía Municipal para demoler los cuartos de madera y tejas que poseía en la calle 23 entre D y E, Barrio de Medina, con el propósito de construir una obra de mampostería. Estos cuartos habían pertenecido a Braulio Rubio y luego a Severino Hoyos. En noviembre de ese año se demuelen y en febrero de 1921 se otorga la licencia para la construcción de un edificio de una planta, de ladrillos, dedicado a vivienda particular. Según su Memoria Descriptiva, los decorados serían modernos, la sala y la saleta llevarían estilo Luis XVI, el comedor estilo Imperio y las habitaciones con molduras de 20 cm.

 

Hall3

Hall

 
Bajo la dirección facultativa del arquitecto José Roselló, las obras concluyeron en noviembre del propio 1921, realizadas solo en 204 días hábiles, abarcando una superficie fabricada de 408 metros. Fue Doña Ángela Campa, hija de Don Manuel, quien junto a su esposo, disfrutó las bondades de esta casa hasta hace solo unas décadas. Villa Angelita fue para ella, y en sus derredores hizo su vida social y cultural como las damas de su clase y de su época.

 

Patio4

Patio

 
Con destreza y acierto se emplearon materiales nobles para su construcción como la piedra para sus fachadas, con adornos esculpidos en la misma; maderas preciosas para la carpintería, con puertas de vidrieras y persianas a la francesa; y mármol y mosaicos de la mejor calidad para sus pisos. En su interior, revestimientos, escocias y la escayola de las cuatro columnas divisorias entre la sala y la saleta, evidencian el nuevo gusto que dejaba atrás el diseño decimonónico. Sin embargo, la ruptura mayor fue en la distribución espacial que sustituyó el tradicional patio central por el hall, precedido por el recibidor, la sala, la saleta, y el despacho. Rodeada de habitaciones, esta galería central conduce al amplio comedor y a las áreas exteriores, donde la grandeza propició el murmullo de la fuente y la sombra de una glorieta.

 

Cuartomatrimonial5

Cuarto matrimonial

 
La Casa del Vedado, ha sido ambientada como si en ella habitara la familia que sus creadores le han fabulado. Por eso su diseño no responde al clásico museo que muestra sus objetos en vitrinas, sino a la manera en que sus dueños harían uso de ellos en su desempeño cotidiano. Recreando la época de su construcción se colocó el mobiliario apropiado en cada uno de sus espacios, sobresaliendo el juego de cuarto art nouveau en la habitación matrimonial, más todos de estilo y acompañados de objetos decorativos de gran valor artístico, como porcelanas, opalinas y biscuit; bronces y plata, todos “a la mano”, donde solo la prudencia evita el contacto cuando la belleza incita a tocarlos, y junto a estos, obras pictóricas de relevantes autores como Esteban Valderrama y Aldo Gamba, y otros como Antonio Wapon, José A. Bencomo Mena, Ramón Loy y Juan Gil García. Y como no es poca la presunción, el sonido del fonógrafo, de la máquina de coser o del Ford de 1928, que bien funcionan, rompen el silencio de sus habitantes, invitando a pasar.

 

Garage

Garage

 
Intervenida por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana en el 2007, el proyecto arquitectónico fue realizado por el Grupo de Rehabilitación del Malecón y el diseño de ambientación por el arquitecto Severino Rodríguez y la licenciada Margarita Suárez. La Casa del Vedado acoge al público a través de visitas dirigidas que se realizan previa reservación telefónica dada sus características de “casa ambientada”. Junto a ello ha creado un programa sociocultural que persigue en lo esencial fomentar la conservación de los valores patrimoniales de la zona, por lo que desarrolla actividades de diferentes manifestaciones culturales, al tiempo que ofrece talleres y ciclos de conferencias relacionados con los intereses de la comunidad.

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