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Giovanni Bottesini

16 de marzo de 2022

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Hoy día casi nadie, fuera de Italia, recuerda al gran músico lombardo Giovanni Bottesini, a quien se conoció como “el Paganini del contrabajo”, un calificativo que bien puede ilustrarte acerca de cuán célebre fue.

Bottesini estuvo en La Habana cuando contaba 24 años e iniciaba su triunfal carrera. En nuestra ciudad debutó como primer contrabajo en el teatro Tacón, en la noche del 18 de noviembre de 1846, con la ópera Ernani, de Giuseppe Verdi —la primera de este autor llevada al escenario en Cuba.

En la misma función se presentó, también por vez primera entre nosotros, el violinista y director de orquesta piamontés Luigi Arditi, de la misma edad de Bottesini. La orquesta la integraban 40 profesores y el rol de prima donna recayó en la cantante Fortunata Tedescu. Como imaginará, se trataba de una función de primerísima calidad, con figuras de relieve mundial.

Bottesini regresó, y en la edición del 2 de febrero de 1848 el Diario de la Marina comentaba acerca de las dotes suyas no solo como ejecutante, sino además como compositor.

“Creemos que si el señor Bottesini continúa cultivando el arte de componer, lo esperan días muy satisfactorios y no porque esta ópera (se refiere a Colón en Cuba) sea una obra maestra, lo decimos francamente, y él mismo se reiría si dijéramos otra cosa, sino porque se ve que hay idea y hay genio, y hay conocimiento en armonía y en instrumentación.”

Pese a los buenos augurios del cronista, Bottesini prefirió no insistir en la composición y sí en el perfeccionamiento de sus habilidades para la interpretación del contrabajo.

Bottseini estuvo varias veces en Cuba y se quedó hasta la terminación de la temporada operística de 1850-1851; regresó también para la de 1854-1855, esta vez en calidad de director de orquesta y mucho más establecido dentro del ámbito musical.

Tanto Bottesini como su compatriota Luigi Arditi, uno al contrabajo y el otro en la dirección orquestal, ganaron celebridad en Europa y América; el primero al punto de dar su nombre —arco Bottesini— a la manera de colocar el arco, con la palma hacia abajo.

Bottesini vivió 66 años y se cuenta que sus composiciones creadas especialmente para el contrabajo solo él podía tocarlas. Luigi Arditi, el otro músico mencionado, tuvo una vida larga. Una de sus piezas, el vals titulado El beso, le dio al vuelta al mundo y entre sus óperas lograron éxito al menos dos: Los bandidos y El espía.

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