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Consejos para la curación de heridas en el hogar

6 de diciembre de 2022

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Toda herida es como una puerta abierta a los agentes nocivos presentes en el medio ambiente. Por esta causa, al producirse cualquier herida, es fundamental desinfectarla rápidamente. De esta forma no solo facilitamos su curación, sino también podemos evitar complicaciones.

La piel es la principal barrera de protección del organismo frente a microorganismos y otros agentes externos. Si no se desinfecta una herida con celeridad, esta puede contaminarse dando lugar a complicaciones que pueden requerir incluso el tratamiento con antibióticos.

El cuidado de las heridas puede hacerse en el propio hogar, a menos que se trate de heridas profundas, que no paran de sangrar y por tanto requieren de otro tipo de intervención sanitaria.

La desinfección de las heridas desde el primer momento del accidente resulta fundamental para lograr la curación y evitar complicaciones.

Lo primero que hay que hacer al tratar una herida es lavar la zona con abundante agua y jabón hasta que quede limpia. Lo ideal es limpiarla con suero fisiológico, pero de no ser esto posible puede emplearse también agua corriente.

A continuación, hay que secar la herida, sobre todo en la zona alrededor de los bordes, evitando tocar directamente el área expuesta. Una vez seca la herida, se procede a la aplicación de algún desinfectante tópico.

Una de las soluciones antisépticas más empleadas para la desinfección de las heridas es la povidona yodada o iodopovidona. Esta solución es un líquido color marrón que tiñe la piel de amarillo-naranja.

Sin embargo, precisamente por su contenido en yodo, está contraindicado su empleo en lactantes, ya que puede absorberse a través de la piel y provocar trastornos tiroideos. Igualmente, por este mismo motivo no puede emplearse en embarazadas y madres que dan el pecho, ya que el yodo puede llegar al bebé a través de la placenta o la leche materna.

Hasta hace algunos años estaba extendido el uso de un antiséptico muy conocido llamado mercurocromo. Sin embargo, este ha ido quedando relegado a un segundo plano a causa del color rojo intenso que deja impregnado en la piel y que no permite apreciar el color real que tiene la zona e inspeccionar el estado de la herida.

La aplicación de una solución desinfectante o antiséptica en la herida después que la zona esté totalmente limpia, ayudará a secarla y a regenerar el tejido dañado. De lo contrario, la herida puede tardar un poco más en sanar.

Aunque es mucho mejor dejar que las heridas sanen al aire libre, algunas de ellas necesitan ser protegidas. Para este fin se puede emplear una gasa o cualquier textil suave e hipoalergénico que proteja la zona, teniendo la precaución de cambiarlo todos los días para verificar, en cada ocasión, si la herida necesita más humedad o necesita estar seca.

En la curación de heridas en casa cabe destacar los efectos regenerativos del aloe vera. La aplicación del gel extraído de las hojas de esta planta sobre heridas o quemaduras limpias y desinfectadas, acelera su proceso de curación.

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