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Adolescencia: la edad de las contradicciones (I)

16 de enero de 2015

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imagesLa adolescencia es una etapa del desarrollo psíquico del niño y de la niña, que se presenta aproximadamente entre los 10 – 11 años, hasta los 15 – 16 años, dependiendo del proceso de maduración, de factores biológicos y sociales, incluyendo la educación en la escuela, el hogar y en la comunidad. Se afirma que es  una etapa de cambios y de crisis.
Se plantea que es una etapa de crisis, por los cambios que se producen, y esto provoca contradicciones. Estas contradicciones hacen que ocurran cambios que son importantes para el desarrollo de su personalidad. Desde el punto de vista biológico y físico, hay un crecimiento y una madurez sexual que son factores muy significativos en estas edades. En lo psicológico, hay una crisis de la autoconciencia. La pregunta que más se hace y que resulta de mayor importancia es ¿Quién soy yo? Otro aspecto característico de esta etapa de la vida es que hay una tendencia a crear patrones que los integran en sus comportamientos cotidianos a partir de los héroes de las novelas, de películas, artistas, cantantes, líderes de su grupo de iguales  y en aquellos casos, donde existe una buena comunicación con el padre y la madre u otros adultos cercanos, también pueden llegar a constituir patrones a  seguir.
Es en esta etapa de la vida donde comienzan a definir conscientemente quienes son, y además, auto definen, sus gustos, sus preferencias y comportamientos, surgiendo contradicciones en el orden psicológico, que se manifiestan en que, quieren ser bellos y bellas y desde el punto de vista físico no lo son, por el crecimiento de sus extremidades y por otras alteraciones físicas y biológicas que se producen como parte del propio proceso de crecimiento físico y es aquí donde se pueden presentar esas contradicciones entre sus aspiraciones a la belleza que perciben de sus héroes y lideres y la que físicamente le obstaculiza el propio desarrollo físico.
Otras de las contradicciones en el orden físico y psicológico es que existe una maduración sexual en el orden biológico, y una inmadurez en el orden psicológico y social para enfrentar esa sexualidad. Ansían independencia,  salir solos, o con su grupo de iguales, pero existe inmadurez para definir lo correcto de lo incorrecto, el no saber definir con quien es mejor reunirse  y al ser menores de edad y estar sometidos al control de los adultos y no tener una independencia económica, se presentan situaciones que pueden llegar a ser críticas si no se manejan con inteligencia por parte de los adultos.
En estas edades, no les gusta comportarse como niños o niñas, porque realmente no lo son, pero, contrariamente, tampoco pueden comportarse plenamente como adultos, porque tampoco lo son. Son muy críticos hacia los adultos, y sin embargo, son poco auto críticos y no reconocen sus limitaciones. Esta es otra de las causas de las contradicciones que pueden surgir con los adultos.
En la adolescencia la actividad fundamental, es la relación afectiva o emocional con sus amigos y amigas, las opiniones de su grupo de  iguales son más importantes que las de los familiares y personas adultas cercanas a ellos. Los padres y las madres pasan a un segundo plano, no porque  han dejado de quererlos, sino porque su grupo y sus líderes, determinan  e influyen en sus hábitos de vestir, forma de hablar, gustos, preferencias y comportamientos. Lo anterior puede también provocar crisis entre adolescentes y adultos cercanos. La mejor solución o al menos adecuación de estas situaciones es cuando el adulto se acerca, conoce y hasta comparte de cerca sin llegar a extremos con el grupo de pertenencia de su hijo adolescente.  Es importante conocer, que tipo de grupo toman de referencia.
En la educación de los adolescentes se debe tener en cuenta y atraer al grupo que toma de referencia, organizar actividades que propicien esas relaciones interpersonales y afectivas a través de actividades culturales, deportivas, investigativas. Esta es una etapa de muchos intereses cognoscitivos donde ya comentábamos, que la pertenencia al grupo es determinante, pero de cómo acercarnos, de cómo lograr conocer más de cerca el grupo de pertenencia de nuestros adolescentes, y a su vez, si es un adolescente quién nos lee en este momento, comprenda las preocupaciones de los adultos cercanos y de cómo pueden lograr que se sientan seguros y tranquilos con ellos. De todo ello comentaremos la próxima semana.

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