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Un novedoso viejo bosque de 60 000 años

13 de julio de 2020

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bosque-marino

 

“El bosque de 60 000 años oculto bajo
el mar y las criaturas de su interior
pueden revolucionar la medicina”

 

En 2004, un grupo de científicos descubrió un bosque de cipreses oculto bajo el mar en el Golfo de México, esto sucedió gracias al huracán Iván que lo puso al descubierto. Actualmente, este bosque se está estudiando y los hallazgos realizados hasta ahora son muy prometedores para la industria farmacéutica.

Hace 60 000 años, lo que es hoy el Golfo de México era tierra y estaba cubierta de un extenso bosque de cipreses gigantes, en esa misma época los primeros humanos abandonaban África y se aventuraban hacia nuevas tierras.

Por supuesto, los árboles encontrados están muertos, pero la falta de oxígeno que sufrieron debido a que estaban enterrados bajos capas de sedimentos y toneladas de arena que los cubrieron durante miles de años, permitió conservar la madera sin que se fosilizara. El sitio se halla ahora a 60 pies bajo el agua frente a la costa de Alabama.

Se ha descubierto, que esos troncos son el hogar de millones de organismos. Se han catalogado unas 300 especies y alrededor de 100 tipos de bacterias de las que, al menos,  12 son nuevas para la ciencia. Actualmente  se trabaja para preservar este ecosistema y poder sentar las bases para su estudio genético.

Uno de los hallazgos más interesantes  son los gusanos de la madera (shipworm, gusano de los barcos) encontrados vivos y conviviendo con un sin número de bacterias.

¿Qué se sabe de los teredos? Los teredos (gusanos de los barcos), son un conjunto de numerosas especies de moluscos marinos bivalvos, son xilófagos, de cuerpo blando, vermiforme, blanquecino y translúcido, y alcanzan unos 20cm de longitud. Estos bivalvos fueron descritos y nombrados por Carl von Linné en 1,758.  El adulto coloniza las maderas sumergidas, cascos de naves, buques, pilotes, postes, árboles, troncos… y puede socavar una galería de 30cm donde pasará el resto de su vida. Este molusco de apariencia frágil está dotado de una resistente cabeza perforadora capaz de taladrar las duras maderas tropicales. No son capaces de sobrevivir en algunas maderas tropicales que son tóxicas, y en otras maderas demasiado duras como por ejemplo el roble, sin embargo, el pino puede ser degradado en pocos meses. Viven, probablemente, en simbiosis con bacterias que le ayudan a atacar y digerir la madera. Distintas especies de bivalvos pueden vivir en un mismo tronco flotante o sumergido, asistidas de numerosas especies de crustáceos isópodos, los cuales se sitúan sobre todo en el exterior del tronco.

 

bosque bajo el mar

 

Pero, y atención con esto: ¡Necesitan un aporte suficiente de oxígeno, por lo cual no se encuentra en los sedimentos marinos!

Por lo tanto, los gusanos de los barcos no son nuevos para la ciencia, son muy comunes y se pueden encontrar en la mayoría de los océanos donde haya madera. Pero entonces, ¿qué tienen de interesantes estos gusanos hallados en este bosque de 60 mil años?

Primero, han sobrevivido a la falta de oxígeno y segundo, las bacterias que conviven con ellos, nunca antes habían sido observadas por los científicos. Por lo tanto, estos gusanos junto a las bacterias que con ellos viven, son auténticos laboratorios vivientes. El estudio de estas bacterias es crucial para la obtención de nuevos fármacos contra la resistencia bacteriana. Ya se habla, al menos, de un antibiótico como medicamento para tratar infecciones parasitarias. También se han detectado antimicrobianos con actividad neurológica, dirigida, fundamentalmente, a la búsqueda de analgésicos y anticancerígenos.

 

bosque

 

Otros campos donde se cree puedan aplicarse los descubrimientos de este bosque sumergido tienen que ver con la industria del papel, textiles, producción pesquera, alimentos tanto humano como animal, productos químicos y combustibles renovables para la generación de energía.

Muy maravilloso podría ser ver en imágenes en 3D este extraordinario bosque…pero, más maravilloso aún podría ser que, en el futuro próximo, todos los medicamentos que de él se obtengan sean compartidos con el resto de la humanidad para salvar nuestras vidas y la de nuestros descendientes.

Recordemos que… “la Naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la virtud al hombre”. Sólo hay un modo de que ella perdure: respetarla y servirla.

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