ribbon

Pronósticos en tiempos de Covid

22 de mayo de 2020

|

 

Dos hechos, uno de ellos un pronóstico y otro una cifra real, reflejan a un Estados Unidos que se debate entre la muerte diaria de unas mil personas contagiadas con el coronavirus, y la recta final de una campaña electoral que debe culminar en noviembre.
Según datos ofrecidos por la Universidad Johns Hopkins, que es la que oficialmente monitorea el comportamiento de la pandemia en ese país, hasta este viernes la cifra de casos confirmados con la COVID-19 en Estados Unidos supera los 1.5 millones con casi 94,000 fallecidos.
Esta es la triste realidad.
Pero, coincidentemente, también apareció en el The Washington Post, un estudio de la Universidad de Columbia, Nueva York, donde se asegura que, de haberse aplicado a su debido tiempo las medidas de distanciamiento social y otras, vitales para detener el contagio del virus, se habrían podido evitar 36 000 muertes entre el 15 de marzo y el 3 de mayo del 2020.
El propio estudio refiere que se perdió tiempo y ya con la pandemia en el país, se veían grandes concentraciones de personas en arenas deportivas, salas de conciertos y otros espectáculos, lugares de culto, centros comerciales o mítines políticos.
Ahora puede agregarse que, tanto el presidente Donald Trump como los poderosos que conducen los destinos de ese país, prefieren romper con las medidas de distanciamiento y abrir la economía. Es decir, cuando el pico de la pandemia está en su punto máximo, la administración Trump prefiere el dinero, antes que salvar la vida de sus conciudadanos.
El desastre del presidente en la conducción de ese gran país en plena pandemia ha sido tal que el sitio Yahoo Finanzas asegura en un despacho de este viernes 22 de mayo que, «el candidato presidencial del Partido Demócrata, Joe Biden, podría no solo vencer a Trump en noviembre, sino ganar por paliza».
Al respecto cita un modelo electoral dirigido por la firma de pronósticos Oxford Economics, que prevé que Biden vencerá a Trump por un margen histórico, a causa de los profundos daños infligidos a la economía, debido a la recesión por el coronavirus.
Algunos ejemplos al respecto, exponen que se han perdido 37 millones de puestos de trabajo desde finales de marzo, la mayor caída del empleo desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado.
La tasa de desempleo, que ahora llega al 14,7%, es muy probable que se mantenga en torno a un 10% el día de las elecciones, lo que, por supuesto, implica una afectación directa de posibles votantes a los que Trump ha tratado de convencer con sus reiterados realces a los éxitos de su administración en lo económico y en la garantía de empleo. Ambos auto elogios han ido a parar a las cloacas de las grandes ciudades que siempre han aparecido como modelo del sistema capitalista.
No obstante, la pandemia del coronavirus no ha terminado y nadie sabe cuando concluya, ni los pronósticos electorales son totalmente fiables.
Incluso, el propio informe sobre la supuesta ventaja de Biden sobre Trump, advierte que «los pronósticos pueden ser equivocados, algo que todo el mundo aprendió de la alarmante victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2016. Ninguna previsión es a prueba de balas»
Entonces, más que entusiasmarnos con el posible fracaso del actual inquilino de la Casa Blanca, esperemos el transcurso de estos meses, hasta noviembre, para conocer qué determinarán los votantes, esos que mueren por miles debido a una pandemia que ha desnudado otra pandemia, la de una administración Trump, totalmente irresponsable y sin aval ético en la conducción de esa nación.

Comentarios