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El mapa de la Ignominia

12 de febrero de 2020

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Jubiloso luego que el presidente norteamericano Donald Trump hiciera el anuncio del llamado Acuerdo del Siglo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, volvió a «casa» para acelerar el trazado del territorio colonizado y mostrar un nuevo mapa, que bien pudiera catalogarse como de la ignominia, en franca provocación a la Palestina sufrida y a la comunidad internacional.

Durante un acto electoral del partido Likud, Netanyahu anunció que se estaba en medio del proceso para mapear el territorio que, según el plan de Trump, «será definitivamente de Israel».

Dijo que tal proceso solo necesitará unas semanas para su terminación, lo que indica que muy pronto, a criterio de Israel, se pondrá en práctica un plan rechazado no solo por los palestinos y los árabes, sino por toda la comunidad internacional, incluyendo la ONU.

El plan concebido por el mandatario estadounidense ignora por completo que Palestina exige y lucha por hacer realidad la disposición de la ONU de ser un Estado independiente con capital en Jerusalén Oriental y con las fronteras que contaba anterior a 1967, a partir de cuya fecha se produjo la colonización sionista.

Israel en estos años ha construido decenas de miles de asentamientos judíos en tierras ocupadas a los palestinos, lo que ha sido uno de los focos principales del conflicto.

Ahora, Trump declara a esos asentamientos como legales y reconoce el derecho de Israel a los mismos.

Quizás la mayor ofensa contenida en el Plan de Trump, es que reconoce a Jerusalén como capital indivisible de Israel, lo que es una bofetada a las resoluciones de la ONU que definen a la ciudad santa como parte de Palestina y de Israel y control internacional.

Ya un año antes, Trump había desafiado al mundo y trasladó la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, grosero gesto que rápidamente fue seguido por el «Trump del Trópico», el mandatario brasileño Jair Bolsonaro.

En estas circunstancias el primer ministro Netanyahu se alista para usar el llamado Plan del Siglo de Trump, en su campaña electoral por reelegirse en el actual cargo, luego de dos intentos fallidos y varias acusaciones por corrupción.

En respuesta a las nuevas provocaciones de Netanyahu, el portavoz del presidente palestino advirtió que «el único mapa que puede aceptarse es el que contemple plenamente al Estado Palestino establecido, con Jerusalén este como su capital».

Seguidamente «aseguró que el mapa de Palestina es el reconocido por las resoluciones de Naciones Unidas y el único que puede lograr la seguridad, la paz y la estabilidad en la región y en el mundo. Lo demás es ocupación y no podrá ser aceptada».

El Plan concebido por Trump y solo aceptado por Israel es –según el presidente palestino, Mahmud Abás– una conspiración que será rechazada pues tanto Jerusalén como los derechos de un estado palestino «no están en venta».

Deben saber, tanto Trump como Netanyahu que el trazado territorial que ahora se apresuran en poner en práctica no es más que un «mapa de la ignominia» que solo hará más inestable y explosiva la región y más inseguro el mundo.

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