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Estreno del Quinteto en do menor, K.406, de Mozart

29 de marzo de 2013

Aunque para muchos críticos y buena parte de los oyentes, el cuarteto de cuerdas constituye la sonoridad ideal para la música de cámara escrita para arcos, durante el siglo XVIII esa combinación instrumental encontró una gran rivalidad en el Quinteto para cuerdas. Y fue el compositor italiano Luigi Boccherini quien dio mayor impulso artístico a dicho tipo de conjunto, ya que escribió alrededor de 150 quintetos para dos formatos diferentes: uno integrado por dos violines, dos violas y un violoncello; y otro compuesto por dos violines, una viola y dos violoncellos.
Otro notable cultivador del Quinteto para cuerdas fue Miguel Haydn, el hermano del gran Joseph Haydn, y cuyas obras parece que influyeron mucho a Mozart, llevándolo a escribir su serie de Seis Quintetos para cuerdas.
Esos Quintetos de Mozart para dos violines, dos violas y un violoncello, constituyen un magnífico ejemplo del refinamiento clásico y galante de la creación mozartiana.
Por su parte, el Quinteto en do menor es, en realidad, una transcripción de la Serenata para instrumentos de viento, K. 388, obra que había sido compuesta cinco años antes. Y, al parecer, fue el deseo de enviar al rey Federico Guillermo II de Prusia una serie de Quintetos, lo que obligó a Mozart a realizar la transcripción mencionada.
En esa transcripción de los vientos a las cuerdas, Mozart dejó intacto el material de la Serenata, con toda su belleza melódica y su elegancia expresiva.
El Quinteto en do menor, para dos violines, dos violas y violoncello, K.406, de Mozart, se estrenó en Viena, hace 220 años, UN DIA COMO HOY.