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Primera interpretación en Cuba de la suite sinfónica de la ópera “El caballero de la rosa”, de Ricardo Strauss

29 de marzo de 2013

Un 25 de abril, pero de 1950, se interpretaba por primera vez en nuestro país la suite de la ópera El caballero de la rosa, del compositor alemán Ricardo Strauss.
El argumento de esta ópera, situado en la Viena del siglo XVIII durante el reinado de María Teresa de Austria; su galería de personajes y, sobre todo, su atmósfera de intrigas, engaños amorosos y maliciosa galantería, la han convertido en una de las comedias más brillantes de toda la historia musical. Y para lograr un ambiente sonoro acorde con el espíritu total de la obra, Strauss pensó que nada mejor para dar esa atmósfera que el ritmo sensual y cadencioso del vals vienés.
En realidad, la partitura de El caballero de la rosa está repleta de temas valsantes que la recorren de principio a fin. Por eso no es raro que varios directores, empezando por el propio Strauss, hayan realizado suites o fantasías sinfónicas basadas en algunos de los temas de valses, y en las que se recogen, también, los mejores momentos musicales de toda la obra. Dichas suites han logrado un gran éxito en el público, y aparecen con frecuencia en programas de concierto y, sobre todo, en grabaciones discográficas.
Y así, la primera vez que se interpretó en nuestro país una de esas suites, es decir, la realizada por el propio compositor, lo hizo la Orquesta Filarmónica de La Habana, dirigida por el maestro húngaro invitado Eugene Szenkar. Y eso ocurrió en el Teatro Auditórium de la capital cubana, hace 58 años, UN DIA COMO HOY.