ribbon

Girolamo Benzoni

12 de julio de 2017

|

 

Portrait_of_Girolamo_Benzoni_Wellcome_L0020190 (Small)

En 1565 apareció un libro de viajes, La historia del Mundo Nuevo, de Girolamo Benzoni, “la cual trata de las islas y mares recientemente descubiertos, y de las nuevas ciudades por él vistas, en sus viajes por agua y por tierra, en catorce años.”

De entonces acá, el autor –un joven milanés– ha sido objeto de apreciaciones divergentes. Al inicio, el texto se difundió, en sucesivas ediciones, por Europa toda. Luego el interés por el libro decreció, tildado de apócrifo por quienes sugerían que Girolamo no estuvo nunca en los lugares por él descritos. Con especialistas a favor y en contra, la polémica sigue en pie.

Nosotros, ante la duda, optamos por dar un voto de confianza al señor Benzoni, quien afirmó haber pasado por La Habana de regreso de su extenso viaje, en 1554 o principios de 1555.

“En el año cincuenta y cuatro –escribe en su Historia …–, durante las cruentas guerras entre el emperador Carlos V y Enrique, rey de Francia, un barco francés con ochenta soldados fue a Santiago de Cuba, capital de la isla, y luego de haber tomado y saqueado la ciudad siguió hacia La Habana. Desembarcaron los soldados, siguieron el camino de La Chorrera, y una hora antes del alba entraron a la ciudad y capturaron algunos habitantes mientras otros huían.

“… Destruidas todas las casas, arrasaron y depredaron la fortaleza; luego el capitán hizo entrar al navío en puerto y embarcar todo el botín; por fin, amenazando fieramente a los españoles, se fueron.

“Algunos días después de este suceso yo llegué al puerto [de La Habana] y lo vi destruido a tal punto que apenas se reconocía el lugar que antes ocupaba cada casa.”

Según cuenta Benzoni, cuando partió de Milán en 1541 tenía 22 años y quería “ver cumplido pronto su deseo” de conocer el Nuevo Mundo. Presumiblemente llegó al continente americano al siguiente año y su recorrido abarcó los territorios actuales de Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala, Nicaragua, Ecuador, Perú, el sur de Yucatán y por supuesto, el llamado Puerto de Carenas (La Habana), donde hizo escala ya de vuelta.

El libro de Benzoni es parco en fechas; adolece de inexactitudes en cuanto a nombres y hechos; tampoco es obra de un escritor profesional. Pero en verdad no hay razón para ser demasiado exigentes con el autor: no era historiador, ni se las daba de ello, y su trabajo, cercano a la crónica periodística de hoy día, no careció de interés, al menos en su época, cuando tanta curiosidad existía en torno a los nuevos descubrimientos.

Galería de Imágenes

Comentarios