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Imparten seminario a futuros cuentapropistas

2 de septiembre de 2016

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Los trámites para las personas interesadas en iniciarse en el trabajo por cuenta propia en la Zona Priorizada para la Conservación (ZPC) inician con un seminario que imparten especialistas del Plan Maestro de la Oficina del Historiador, cada miércoles, a las nueve antemeridiano, en San Ignacio no. 358, La Habana Vieja.

Precisamente, el objetivo de dicho seminario es profundizar en diversos temas de interés sobre la zona, especialmente su historia, valores patrimoniales y legislación vigente, así como el modelo de gestión en el Centro Histórico, al Plan de Desarrollo Integral y las Regulaciones Urbanas, el estado técnico de las edificaciones y las condiciones que éstas deben poseer para el ejercicio de actividades por el sector privado.

En dicho encuentro se explica en primer lugar a los potenciales emprendedores qué áreas conforman la ZPC, que no son otras que el Centro Histórico de La Habana y el Malecón Tradicional. ¿Y estas, a su vez, qué abarcan? La primera es el tramo de La Habana Vieja que comprende la antigua ciudad intramuros, desde el borde de la bahía hasta el eje que forma la Avenida de las Misiones-Monserrate-Egido.

Incluye, además, el antiguo glacis de la muralla, una franja alargada que se extiende de norte a sur, desde la Explanada de La Punta hasta la Estación Central de Ferrocarriles. En esta segunda área del Centro Histórico, urbanizada en la segunda mitad del siglo XIX destacan, entre otros espacios públicos, el Paseo del Prado en sus dos aceras, el Parque Central y su entorno, y el Parque de la Fraternidad.

Desde 1993 el Centro Histórico, con una superficie de unas 214 hectáreas, fue definido como Zona Priorizada para la Conservación, y unos años más tarde, en el 2001, se incluyó también el Malecón Tradicional, un sector que se prolonga a lo largo de los ejes Malecón y San Lázaro (ambas aceras), desde La Punta hasta la calle Marina.

La ZPC es un territorio sujeto a un modelo de gestión patrimonial propio, que favorece su integralidad y su sostenibilidad en el tiempo, como explicó en el primer seminario a futuros cuentapropistas, el vicedirector del Plan Maestro, Pablo Fornet. El reto de la Oficina del Historiador en esa zona es preservar los valores tradicionales y al mismo tiempo contribuir a la adecuación de esa estructura antigua a la vida contemporánea, enfatizó y significó: “En parcelas vacías es posible insertar nueva arquitectura, siempre que sea de calidad. Y no es bienvenida, salvo en casos muy justificados, la réplica histórica, o sea, hacer algo nuevo y que parezca viejo. La excepcionalidad de un sitio como La Habana Vieja tiene que ver con criterios universales de integridad y autenticidad”.

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