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El valor que José Martí le atribuyó a la creación del periódico “Patria”

11 de marzo de 2016

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El 14 de marzo de 1892 circuló el primer número del periódico “Patria” creado por José Martí para servir como vocero de la emigración cubana y como vía eficaz para intensificar la campaña de propaganda revolucionaria a favor de la lucha por la independencia de Cuba y contribuir a la de Puerto Rico.
En el primer número apareció un artículo suyo titulado “Nuestras ideas” en el que detalló los objetivos de la publicación ya que enfatizó: “Para juntar y amar, y para vivir en la pasión de la verdad, nace este periódico”.
En ese trabajo también se refirió a la necesidad de hacer la guerra al señalar que es criminal quién promueve en un país la guerra que se le puede evitar; y quién deja de promover la guerra inevitable. Destacó: “El que no ayuda hoy a preparar la guerra, ayuda ya a disolver el país”.
Y al hablar de la actitud de los seres humanos aseveró: “Los fuertes, prevén; los hombres de segunda mano esperan la tormenta con los brazos en cruz”.
Martí prosiguió haciendo un análisis en torno al significado que podría tener la reanudación de la guerra en Cuba, y a propósito dijo que no era el caso preguntarse si era apetecible o no, “puesto que ninguna alma piadosa la podía apetecer, sino ordenarla de modo que ella propiciara la paz republicana y después de ella no sean justificables ni necesarios los trastornos a que han tenido que acudir, para adelantar, los pueblos de
América que vinieron al mundo en años en que no estaban en manos de todos, como hoy están, la pericia política y el empleo de la fuerza nacional en el trabajo.”
Seguidamente fue categórico al plantear que ni la guerra asusta sino a las almas mediocres, incapaces de preferir la dignidad peligrosa a la vida inútil.
Hizo referencia a los objetivos de la guerra que se estaba preparando y significó lo siguiente: “Cuando la guerra no se ha de hacer, en un país de españoles y criollos, contra los españoles que viven en el país, sino contra la dependencia de una nación incapaz de gobernar un pueblo que solo puede ser feliz sin ella, la guerra tiene de aliados naturales a todos los españoles que quieran ser felices.”
También manifestó que no es el nacimiento en la tierra de España lo que abomina en el español el antillano oprimido; sino la ocupación agresiva e insolente del país donde amarga y atrofia la vida de sus propios hijos.
Y precisó: “Contra el mal padre es la guerra, no contra el buen padre; contra el esposo aventurero, no contra el trabajador liberal y agradecido.” Expuso que la guerra no se haría contra el español sino contra la codicia e incapacidad de España y añadió más adelante: “La guerra no ha de ser para el exterminio de los hombres buenos, sino para el triunfo necesario sobre los que se oponen a su dicha.”
Martí, además, resaltó: “Se encienden los fuegos y vuelve a cundir la voz, en el mismo hogar tímido, cansado de la miseria, restalla la amenaza; va en silencio la juventud a venerar la sepultura de los héroes: y el clarín resuena a la vez en las asambleas de los emigrados y en las de los colonos.”
Y concluyó este significativo trabajo titulado “Nuestras ideas”, detallando el papel que le atribuía al periódico “Patria”: “Nace este periódico, a la hora del peligro, para velar por la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden.”

En el primer número de “Patria” también se reflejan otros trabajos de Martí, como es el caso del titulado “A Nuestra Prensa” en el que expuso una reflexión en general sobre ese tema y de forma muy específica en relación con la publicación que había creado.
Martí señaló: “Pero la prensa es otra cuando se tiene enfrente el enemigo. Entonces, en voz baja, se pasa la señal. Lo que el enemigo ha de oír, no es más que la voz de ataque.”
Y de inmediato añadió: “Eso es Patria en la prensa. Es un soldado. Para el adversario mismo será parco de respuesta, y en vano se le querrá atraer a escaramuzas inútiles porque cada línea de los periódicos de la libertad es indispensable para fundarla: aún el adversario hallará en nosotros más bálsamo que acero. El arma es para herir, y la palabra para curar las heridas. Pero en nuestro campo no reconocemos adversario. Nuestra virtud nos escucha, y nos envolvemos en ella.”
En otro de los materiales suyos incluido en la edición inicial de esta publicación Martí al referirse a su tierra natal llegó a manifestar: “Quienes vivimos para ella, no necesitamos frasear sobre ella. De ella es mandar, y de nosotros obedecer. Es nuestra adoración, no nuestro pedestal ni nuestro instrumento. Ni los tiempos nos han cansado, ni las equivocaciones; y en cuanto en estas columnas aparezca se habrá de ver el sosiego de quienes más consejero que la devoción al país, ni más apremio que el que ordena, en horas difíciles, la indispensable vigilancia.”
Además aseguró: “Todo lo vemos, y a todo estamos. Reunidos en un mismo espíritu los batalladores de siempre, los de la guerra y los de la emigración, los recién llegados y los infatigables, los de una y otra comarca, los de una y otra edad, los de una ocupación y otra, buscamos lema para este periódico de todos- y le llamamos Patria.”

Inmediatamente explicó: “En Patria escribirán el magistrado glorioso de ayer y los jóvenes pujantes de hoy, el taller y el bufete, el comerciante y el historiador, el que prevé los peligros de la república y el que enseña a fabricar las armas con que hemos de ganarla.”
No faltó en la primera edición del periódico “Patria” una alusión de Martí a la causa del pueblo de Puerto Rico.
En un material con el título “El Convite a Puerto Rico”, manifestó:
“Unas son en el porvenir, como han sido unas en el pasado, el alma de Lares y el alma de Yara. Unos son hoy en la preparación, como fueron ayer en la cárcel y el destierro, los cubanos y los puertorriqueños. Unos han de ser en la acción, para acelerar, con el esfuerzo doble, la libertad común.”
Anunció que “Patria” contaría en su próximo número la historia continua de la idea independiente en la Isla de Puerto Rico, “y ha de llevar crónica viva, en lo que sea visible, del desarrollo del plan de emancipación entre los hombres libres de la Isla de Gautier y de Beldorioty, y de Betances y Corchado.”
Y señaló que en esa oportunidad se publicaba en “Patria”, con la estrechez del primer número, el manifiesto del Club puertorriqueño, el primer Club revolucionario de Puerto Rico, a la isla que oirá con provecho y simpatías las juiciosas revelaciones y el viril convite de un documento donde la habilidad envidiable iguala a la majestad de la forma.
Concluyó ese breve trabajo con la siguiente consideración: “La verdad llega más pronto a donde va cuando se le dice bellamente. Y no se ha de encoger, ni de reservar, la verdad útil.”
En otros trabajos que salieron en sucesivas ediciones de “Patria”, Martí trató acerca del papel del Partido Revolucionario Cubano, de los preparativos de la lucha independentista y sobre la propia significación y características de la publicación.
En algunos de los trabajos igualmente le rindió homenaje a figuras relevantes de Cuba, particularmente a muchos de los que se habían convertido en símbolos por su participación en la etapa inicial de la guerra por la independencia.
Por ejemplo Martí escribió en “Patria” acerca de Antonio Maceo, Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte y Mariana Grajales.
Durante varios años, hasta fecha cercana a su muerte, en 1895, Martí atendió la publicación de “Patria” y siguió escribiendo para dicho periódico consciente del gran papel que podía significar el combate a través de la palabra.

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