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¿Qué sucede en Honduras?

22 de mayo de 2015

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Inquietantes noticias procedentes de Honduras han estado llegando durante las semanas recientes, donde se entremezclan de manera preocupante diferentes factores explosivos como son un incremento de la siempre palpable presencia militar y del FBI estadounidense; las consecuencias escandalosas de la corrupción y el saqueo al Instituto Hondureño de Seguridad Social; los rumores sobre un eventual intento de reelección por parte del actual presidente Juan Orlando Hernández e inclusive la existencia de una conspiración favorable a un nuevo golpe de estado encabezado por el general (hoy retirado) Romeo Vázquez Velázquez, quién fungió como cabecilla  del anterior, -siendo jefe del ejército,- contra el presidente constitucional José Manuel Zelaya.

La combinación e interacción en la práctica de tantos y tan graves elementos no puede originar otra cosa que confusión e incertidumbre, añadida al estado de agitación social y delincuencia organizada que sigue conmoviendo al país centroamericano, agudizado tras el brutal cuartelazo del 2009 que abrió las más profundas heridas, no cerradas en el seno de la sociedad hondureña.

Tal como señalaron en aquel momento numerosos observadores y analistas de la propia Honduras, de otros países de Centroamérica y de América Latina en general, aquel golpe no era ajeno a los propósitos yanquis la remilitarización del continente, acompañando a los designados de Washington contra la integración política y económica de los países latinoamericanos y caribeños.

La vida se ha encargado de confirmarlo y la situación hondureña lo ha evidenciado rápidamente. El actual jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, John Kelly, visita continuamente a Honduras y hace declaraciones públicas, mientras la presencia militar estadounidense crece en el país con el pretexto de maniobras, ejercicios y “ayuda humanitaria”, como en los casos de “Respuesta rápida”, -donde participaron 300 agentes del FBI, según el Ministerio de Defensa,- y el inminente arribo de los infantes de Marina al departamento de Gracias a Dios en número superior a 200, “con vistas a la temporada de huracanes”, según  dijo el vocero del Pentágono, Steve Warren.

Por otra parte, el tradicional bipartidismo entre Nacionales y Liberales parece herido de muerte y parte de la prensa hondureña señala al ex presidente y poderoso empresario Carlos Flores Facussé como quien realmente ya mueve los hilos de ambos partidos, obligados a acercarse ante el eventual peligro que representa el Partido Libre creado por el ex presidente Zelaya. El probable cese de la “alternabilidad” ha originado, no obstante, contradicciones entre los propios grupos empresariales que hasta ahora se habían  turnado la mayor influencia sobre el poder.

La realidad es que, como advierten unos y otros, la situación del pequeño país centroamericano merece ser observada cuidadosamente pues en ella coinciden preocupantes factores locales, agravados en este caso por la codicia imperial de Estados Unidos, tradicionalmente activa en esa región.

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