ribbon

Fototeca de Cuba

20 de junio de 2014

|

 

Antigua “Casa de Beatriz Pérez Borroto”
Mercaderes 307 entre Brasil y Muralla, Plaza Vieja.

La Fototeca de Cuba abrió sus puertas en 1986, después de la rehabilitación efectuada en la antigua mansión de doña Beatriz Pérez Borroto, nombre con el cual se identificó durante largos años, por haber sido una de sus propietarios. Desde entonces el inmueble acoge a esta instalación que cuenta con un valioso archivo fotográfico que recogen importante información visual de nuestro pasado. Esta función es compartida con la doméstica, pues parte de la edificación se destinó también a vivienda.

2-Edificio de laFototeca antes de la restuaración
El edificio se considera una de las construcciones más antiguas de Plaza Vieja, en la época colonial se destacó por su estilo mudéjar primitivo, características que perdió con el paso del tiempo y las transformaciones que se realizaron. Se reconstruyó a mediados del siglo XVIII y durante el XIX adoptó similar apariencia a la que muestra en la actualidad. Llama la atención a los especialistas la solución peculiar del portal y la planta alta, por la existencia de un solo arco central.

4-fototeca durante las obras enla plaza
En el siglo XIX, como consecuencia de esas transformaciones, se construyó cubierta plana de azotea en el salón que da frente a la calle, el vano central se cubrió con persianas y la baranda de madera del balcón se sustituyó por la herrería. Cambios que se hicieron comunes en todas las viviendas de la plaza en la propia centuria; se fue subdividiendo y contaba con algunas accesorias comerciales en planta baja, otro fenómeno que también se repite.
Figura entre sus propietarios don Manuel Valdés y Peñalver, tercer Conde de Cañongo fallecido en 1884. Por esta fecha se encontraban radicados en el edificio dos almacenes de ropa; el café “La Flor de Cuba” y la sastrería “El Gallito”, lo cual corrobora lo antes dicho.

6-Fototeca hoy
Doña Ascensión Valcárcel y Mantilla adquirió su propiedad en 1885 hasta que decidió venderla al Sr. Ángel Arango y Fernández, en las primeras décadas del XX, después la adquirió el “Banco Internacional de Cuba S.A.”; así, cambió indistintamente de propietarios, que en su mayoría no la habitaron pero explotaban su espacio a través de arrendamiento y alquileres de sus espacios.
Posteriormente se convirtió en casa de vecindad alcanzando a un lamentable grado de conservación. En la década del ’80 se restauró acogiendo una nueva función. Periódicos trabajos de mantenimiento han permitido su vida útil hasta nuestros días.

Galería de Imágenes

Comentarios