ribbon

Orquesta Monumental

14 de febrero de 2014

|

3923_0Los bulliciosos años 70 del siglo XX, conocieron de una agrupación musical intérprete de la creación popular bailable, que alcanzó a calar muy hondo en la preferencia de los más conspicuos asiduos a importantes espacios festivos de esos años.
Fundada en el año 1968, en la Ciudad de La Habana, por el notable saxofonista Daniel Rojas, la Orquesta Monumental devino raigal cultivadora de nuestros géneros y formas musicales más representativas.
Agrupación que configura un formato instrumental cercano a la jazzband o banda cubana, a través de la radio, televisión, espectáculos de cabarets, bailables, fiestas de carnaval, festivales e importantes concursos nacionales, escaló rápidamente en el beneplácito popular.
En su significativo quehacer musical, la Orquesta Monumental recreó con gran acierto diferentes géneros y formas de la tradición en estrecha mezcla con las sonoridades del momento, no solo de la música popular cubana, sino también de lo más representativo de algunos enclaves del caribe insular, en especial el merengue, la plena y la bomba puertorriqueña. Aunque para la suma de su amplio repertorio, no desdeñaba  alcances certeros hacia  ritmos legítimos de zonas continentales con afluentes en la cuenca del Caribe, entre otras, músicas de Venezuela y Colombia y que de manera experimental, mezclaba con el son, la rumba, el chachachá, el danzón, el bolero y la guaracha, en un loable oficio para su orquestación.
Esta agrupación en cada uno de sus temas exhibe un excelente trío de voces encabezado por Arturo Clenton, quien pegó numerosos hits musicales en el gusto popular; Andrés Hidalgo y Lorenzo Esquivel,  además cultores con acierto de la balada, la canción y la bossa nova.
Sin dudas, la Orquesta Monumental ha dejado para el recuerdo, un legado de fieles interpretaciones de lo más genuino de la música popular bailable de Cuba.

Galería de Imágenes

Comentarios



Agustín leyva / 6 de febrero de 2019

Orquesta de mi juventud preferida .. El Mechón , Los Pèrez Làstima que quede en el olvido para las nuevas generaciones. Hay que mostrarle vídeos de esos años a los jóvenes.