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Infidelidad y pareja: una determinación personal

28 de febrero de 2014

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Una de las causas más frecuentes que puede llevar a la separación de una pareja es cuando se descubre que ha sucedido un acto de infidelidad por una de las partes.
Por supuesto, cuando se llega al pleno conocimiento de los hechos, casi siempre le ha precedido una etapa de sospechas, de irregularidades y de dudas que van deteriorando la propia relación de parejas, aunque también puede suceder de forma sorpresiva e inesperada.
Ahora bien, lo primero que debemos preguntarnos es ¿Por qué si hay una pareja aparentemente bien establecida, se produce la infidelidad? ¿Qué busca la parte que comete la infidelidad fuera de la pareja? Por supuesto en ese momento en que se produce el impacto de la noticia, no se razona en este aspecto que forma parte importante dentro de la situación que se ha producido. La mente registra en toda su magnitud el hecho, el resultado, la infidelidad como tal y es lo que motiva las más disímiles reacciones y comportamientos, casi siempre abruptos y en muchas ocasiones ofensivo y agresivo.
No podemos precisar o encuadrar las causas de la infidelidad fácilmente, pero no es menos cierto que hay una causa que se presenta con bastante frecuente y es el deterioro de la relación de la pareja con antelación por las más disímiles causas.
Ese deterioro puede se producido no solamente porqué una de las partes se ha motivado por una tercera persona, sino por falta de atención a las relaciones de pareja,  porqué talvez hemos centrado la vida en el trabajo, en el cuidado de los hijos de forma excesiva, por estudios que ocupan gran parte del tiempo, por viajes fuera de la localidad en que convive la pareja o del país ya sea  por cuestiones laborales o de superación, por etapas de depresión o del ciclo biológico por la que puede estar pasando una de las partes de la pareja o las dos, en fin, sería interminable enumerar las causas y todas responden a la individualidad de cada una de las partes, su historia personal y la de la pareja, eso si, hay un elemento que es común o más bien un resultado o consecuencia de estas situaciones citadas y muchas mas, la perdida del amor, del interés, de la relación de pareja como tal.
No pretendo justificar el acto de la infidelidad, es muy discutido su carácter pecaminoso o no, hoy en día incluso algunos estudiosos de la sexualidad y de las relaciones de pareja llegan a plantear que no es un acto deshonesto, y los mas osados, se han referido a la infidelidad como una forma de fortalecimiento de la pareja.
Por otra  parte se educa y se orienta con intensidad lo referente a la infidelidad como forma de evitar algunas infecciones de transmisión sexual y del VIH/SIDA, pero casi nunca los mensajes educativos se refieren a la importancia de la fidelidad por todo lo que la práctica de la misma puede aportar al crecimiento espiritual y personal de cada una de las partes de la pareja y el fortalecimiento de la misma como tal.
Pudiera compartir con ustedes mi criterio personal con relación a la valoración que tengo sobre la tan llevada y traída infidelidad, pero podría influir en las apreciaciones y conclusiones a las que usted pueda llegar, entonces, prefiero dejarlos en la duda, aunque no es mi costumbre cuando de orientar y educar se trate, pero talvez usted pueda interpretar este capitulo y a lo mejor pueda llegar a conocer cual es mi forma de pensar con relación al fenómeno de la infidelidad y asumirlo o no.
Con relación al hecho de que la infidelidad se produce porqué una parte de la pareja sale a buscar fuera de ella lo que necesita y no lo encuentra en su pareja, no solo en lo referente a la sexualidad sino a la convivencia, pudiéramos preguntarnos en este preciso momento y con relación a esta situación que acabamos de plantear, cierta, real y convincente, pero preguntémonos todos: ¿Es más difícil dialogar con la pareja para encontrar solución a estas insatisfacciones que asumir como vía de resquicio la infidelidad?
No voy a dejar de tener en cuenta el hecho de que cuando la situación de una pareja se ha deteriorado la posibilidad de un dialogo se hace mas difícil, pero no imposible. Por otra parte, estamos de acuerdo que la promoción de la no infidelidad nos protege de las infecciones de transmisión sexual y del VIH/SIDA, pero creo que es mucho mas importante, y en ocasiones no se tiene en cuenta, el prevenir la infidelidad sobre la base de valores como la ética, la honestidad, la misma fidelidad, y la necesidad e importancia de preservar una relación de parejas que puede ser salvada, que puede trascender en el tiempo.
Aunque hay parejas donde los celos hacen ver fantasmas donde no los hay, pero también hay un viejo proverbio que dice que “Cuando el río suena es porqué algo trae” a lo que debemos sumar los comentarios que nos van llegando por parte de familiares y amigos, vecinos o conocidos, unos con las mejores intenciones, otros no, pero a fin de cuentas mensajes que nos llegan y nos van predisponiendo con la pareja. Esa etapa de sospechas es muy perjudicial a la pareja, sobre todo, porque se produce una especie de juego del gato y los ratones, una parte vigilante, cautelosa, la otra perseguida, tensa, viviendo una doble vida y no somos capaces de valorar en ese momento, que lo mas efectivo es el dialogo sincero, honesto, sin reservas.
De cómo puede determinar el dialogo, la comunicación en estos casos, les propongo continuar conversando la próxima semana.

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Comentarios



raul fuillerat alfonso PARA ROSA QUINTERO / 7 de marzo de 2014

Respuesta a rosa: Me alegra retroalimentarnos con los criterios de ustedes, pero mucho mas me alegra que usted piense que la infidelidad a la larga, a pesar de que hay corrientes por ahora que la justifican, mire, siga con su teoría y mantenga su pareja, con virtudes y defectos, no olvides aquello que dice "Mas vale un mal conocido que uno bueno por conocer, o mas vale un pájaro en mano que miles volando. Gracias por su comentario.,

Rosa Quintero / 6 de marzo de 2014

Estoy de acuerdo con usted sobre el tema, las parejas deben dialogar mucho. Tengo 42 años y mi relación matrimonial es de más 20 años y siempre, ante cualquier problema por más sencillo que sea, converso con mi pareja. La infidelidad en la pareja es algo que daña ambas partes, por más simple que pueda ser la otra relación, en la pareja debe primar la confianza, porque cuando eso se pierde, todo se pierde. Es algo difícil mantener una relación por muchos años, ya que son varios poquitos lo que llenan el todo. Pero entre dos debe primar el deseo, el humor, la necesidad de sentirse bien juntos. Ese es el reto y dar un poquito a todo el mundo, a los hijos, a los amigos, a la familia.