ribbon

Venturas y desventuras de la Unión Europea

7 de marzo de 2026

|

 

La agresión desatada por el actual gobierno imperialista de Estados Unidos y el ente sionista-terrorista de Israel contra la República Islámica de Irán ha constituido, como siempre se vaticinó desde que esa posibilidad se hizo una realidad inevitable, una verdadera conmoción mundial en los más diversos aspectos y en todas las regiones del mundo simultáneamente.

Nada ni nadie queda exento de las consecuencias y los peligros que surgen como fruto de la acción bárbara y vandálica de ambos focos de codicia y agresión que hoy se integran para lanzar este zarpazo, donde persiguen intereses comunes, pero también intenciones particulares por parte de cada uno.

Un conjunto de países que evidentemente ha quedado desorientado y aparentemente en medio de la confusión y las contradicciones propias entre sus miembros, es la Unión Europea, donde ya venía debatiéndose entre los más diferentes puntos de vista a causa del conflicto ucraniano y la actitud a asumir en cuanto a proseguir, reducir o suspender la valiosa ayuda militar y económica conque sostienen en buena medida al régimen de Kiev, hoy tambaleándose.

La guerra de agresión contra Irán y la situación que en general se ha creado en todo el Medio Oriente tienen en Europa un impacto particularmente directo y con innumerables secuelas, sobre todo en el crucial aspecto energético (petróleo y gas), pues la mayor parte de sus componentes son altamente dependientes de esos suministradores vitales.

El cierre del estrecho de Ormuz, por parte de Irán era previsible en caso de un ataque yanqui-israelí como el que está teniendo lugar y ello parece no haber sido tomado en serio por los afectados, quienes, por otra parte, no fueron capaces de aquilatar la decisión de Trump y Netanyahu y las consecuencias que traería para todos, incluso para los países árabes donde quedasen bases aéreas o coheteriles estadounidenses en estos momentos.

Es de dudar que la Unión Europea o los propios países donde esas bases están situadas ignoren que tal instalación los convirtió en objetivos, en caso de que Estados Unidos se involucre y arrastre a una guerra de agresión, como las que Washington provoca constantemente y de las cuales solo pueden salir a un alto costo.

Así pues, olvidando los consejos y las actuaciones de De Gaulle, los acercamientos y enamoramientos que periódicamente hace la UE al régimen de Trump los llevan a un comprometimiento del que no están convencidos y tampoco se deciden a salir totalmente.

Mientras en el Medio Oriente la UE no llega a condenar con claridad la agresión criminal y el vandalismo de los agresores, reclamando el cese de la fechoría, en Ucrania no acaban de decidirse a levantar la bandera de la paz y contribuir con decisión a ella, poniendo fin al apoyo a Zelensky.

Tal es la situación actual de la contradictoria Unión Europea, moviéndose hoy entre sus venturas y desventuras, contradictoriamente, y buscando una salida de los callejones a donde ha entrado por descuido o por cálculos erróneas.

Comentarios