Ucrania y Groenlandia dos conflictos europeos
19 de enero de 2026
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Los días convulsos que han marcado el inicio del nuevo año añaden a la agresión yanqui en el Caribe y al genocidio israelí en el Medio Oriente, otros dos conflictos que caracterizan la situación. Esta vez tienen como escenario a la vieja y culta Europa, donde se entrecruzan pretextos, excusas, supuestas razones y realidades de todo tipo haciendo resurgir tanto viejas alianzas como añejas enemistades.
Tanto unas como otras reviven hoy en un contexto diferente, pero como siempre atizadas por la ambición imperial y la codicia colonial o neocolonial. En el caso actual, la Federación de Rusia, como excepción, defiende su soberanía e integridad territorial ante las amenazas de quienes buscan desintegrarla, (como a la URSS y Yugoslavia) y apoderarse de sus riquezas naturales enormes.
Sorprendentemente para muchos, Trump ha lanzado la ambición yanqui sobre Groenlandia, agrediendo así la secular soberanía del Reino de Dinamarca -que hace 80 años fue víctima de la ocupación nazi- un país pequeño y relativamente pacífico que se reduciría aún más si le es arrebatado la extensa isla, la mayor del planeta.
Esta acción de rapiña tiene ya consecuencias en el tablero internacional y crea una situación confusa en el seno de la Unión Europea y la OTAN -ambas organizaciones a que Dinamarca pertenece- y entre sus componentes ya van alineándose y tomando posiciones al respeto, con distintos matices hasta ahora pero por lo general con bastante firmeza por parte de los aliados europeos dl Reino,
Para los regímenes europeos, que han pasado la vida vociferando que la Unión Soviética del pasado o la actual Rusia pretenden invadir a Europa, no deja de ser una colosal sorpresa que sea el imperialismo norteamericano quien parezca decidido a entrar en sus territorios y privarlos de un buen pedazo.
Alegando estas mismas razones que, más o menos, esgrimió Hitler en sus tiempos, Trump ha puesto los ojos sobre Groenlandia alegando supuestas “razones de seguridad” y la existencia de grandes riquezas minerales y tierras exclusivas que pasarían a enriquecer el patrimonio de Estados Unidos y sus empresas.
Las mas variadas conjeturas comienzan a hacerse en cuanto al futuro de la tan mencionada Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) en el caso de que esta agrupación, a la que pertenecen también EE.UU. y Canadá, se verá envuelta en una grave confrontación política interna, con peligro para su propia existencia, según señalan ya los medios de prensa europeos seguidores del tema, llenos de especulaciones.
Para la Unión Europea, es evidente la contradicción y el dilema, pues mientras negocia con Trump para salvar a Zelensky en Ucrania, debe hacer frente de alguna manera a los acelerados planes yanquis para apoderarse de Groenlandia.
Están en juego la coherencia y los principios de esa alianza.
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