ribbon

Expansión constructiva y financiera del antiguo Banco Nacional de Cuba

21 de junio de 2021

|

 

Banco Nacional antes de la ampliación

Banco Nacional antes de la ampliación

 

La construcción de este edificio estuvo marcada por los cambios durante el proceso de ejecución de las obras, dirigidas, fundamentalmente, a la ampliación del proyecto original. Justamente, en noviembre de 1906, se incorporó al diseño del banco la instalación de un Restaurant o Roof Garden en la azotea, y en esta ocasión, se contrató el trabajo del maestro de obra José F. Mata. Así consta en la Memoria Descriptiva de la nueva edificación:

Las obras necesarias para la instalación de un restaurant en la azotea se realizarían en tal forma que, sin tratarse de una fábrica permanente, tuviera todas las condiciones de seguridad y fortaleza necesarias en estos climas y todas estarían retiradas en la línea de fachada cuando menos en 2 metros.

La construcción se haría de angulares de hierro colocados sobre las columnas de los pisos inferiores vestidos de cemento y con su base de capitel correspondiente. La cubierta, de viguetería de hierro, de tres pulgadas y bovedilla de cemento armado de poco espesor protegida por una capa impermeable y todos los huecos que dan a las terrazas serían cubiertos con persianas y vidrieras. El piso sería de cemento con las instalaciones necesarias que habrían de ajustarse a las especificaciones del Departamento de Sanidad. La toilette estaría protegida por planchas de mármol lo mismo que las demás del edificio.

Como la erección del restaurant comenzó sin haberse emitido la licencia, nuevamente la presidencia del banco encaró otra comunicación con la Alcaldía Municipal para que le autorizaran la realización del mismo. De este modo, W. A. Merchant, vicepresidente del Banco Nacional de Cuba, exponía: “Que está terminándose la construcción para Banco y Oficinas en la calle del Obispo esquina a Cuba y deseando aprovechar las magníficas condiciones que ofrece la azotea del edificio para instalar en ella un restaurante al estilo de los “Roof Gardens” tan en uso en las grandes ciudades del mundo por las condiciones de perfecta ventilación e higiene, nos proponemos realizar en dicha azotea tan solo las obras indispensables y retirando toda construcción a dos metros de la línea de fachada…Dado el estado de la edificación en la actualidad, estando al finalizarse las obras, causaría gran perjuicio al Banco demolerlas en espera de esa licencia y por lo tanto ruego se le dé a esta súplica la más rápida tramitación posible”.

En otra carta se expresa que, se solicita la licencia “…la cual, a pesar de todos sus inconvenientes, ha venido a enriquecer la urbanización de La Habana con una nota modernista por muchos conceptos, digna de alientos y aplausos…atractivo nada despreciable, primero en su género, hasta hoy…el Roof Garden será abierto al público, mediante las tarifas que el particular o Empresa que lo explote considere convenientes”.

A su vez la Comisión de Policía Urbana, respondió: “… teniendo en cuenta el hecho de que el edificio de que se trata este expediente está construido ya con cinco pisos y lo que ahora se solicita es agregarle un piso interior que se destinaría a uso público en un edificio de importancia arquitectónica excepcional que no ha de dedicarse a viviendas, y porque la nueva adición constituye una construcción abierta en la azotea, la Comisión está conforme con lo propuesto…”.

 

El edificio en 1907 y 1919

El edificio en 1907 y 1919

 

De tal manera, esta nueva adición, recibió la declaratoria de Habitable en enero de 1908.

Pero en febrero de 1916, la Administración General del Banco, expuso a la Alcaldía Municipal, la necesidad de aumentar el número de oficinas, por lo que proyectó un segundo piso al fondo del edificio, de ladrillo y cemento armado, acero; piso de mosaico, y solado con losas catalanas. El arquitecto Luis García Nattes fungió como director facultativo.

Y en junio de ese mismo año, la Administración General del Banco, expuso a la Alcaldía Municipal, la ampliación con un tercer piso, sobre el segundo piso en construcción al fondo, destinado también a oficinas. Igual de ladrillo y cemento armado y bajo la misma dirección facultativa. Recibió la declaratoria de Habitable en noviembre de 1916.

 

Departamento de Ahorro y Pasillo a la Oficina de la Presidencia

Departamento de Ahorro y Pasillo a la Oficina de la Presidencia

 

En esta sucesión de obras para aumentar las capacidades el edificio del Banco Nacional de Cuba, su dirección solicitó reiterada licencia, el 6 de febrero de 1918, para ampliar la sede en el solar No.39 de su propiedad. La Memoria Descriptiva, entonces puntualizaba:

El edificio a que hace referencia estará emplazado a la derecha del existente. El estilo arquitectónico será exactamente igual al del edificio actual, y estará unido a él formando sus fachadas una sola.

Contará de cinco pisos estando el bajo unido al piso del edificio existente formando uno ampliado.

La planta baja se destinará a las operaciones del banco, y las altas a dependencias del mismo y oficinas.

El nuevo quedará perfectamente ventilado por los patios y pasajes descubiertos que en el uso se han proyectado.

En el pasaje comprendido entre el edificio y el proyectado a partir del principal se ha situado un lucernario que dará luz y ventilación.

Su construcción se hará de hormigón armado y muros de ladrillo. Las columnas y pilastras de la planta baja irán revestidas de escayola, y los capiteles y bases serán de yeso.

El pavimento en planta baja será de mármol blanco y el resto de losetas hidráulicas, “imitación mosaicos”.

Las ventanas serán de guillotinas con rejas ornamentales.

Igual figuró como contratista la empresa Purdy & Henderson y recibió el certificado de Habitable el 14 de agosto de 1920, aunque las obras estaban concluidas prácticamente desde 1919. La superficie total construida fue de 4 270 m², aportándoles una renta mensual de más de 3 000 pesos.

Si bien el incremento de las operaciones del banco condujo a la necesidad de agrandar el inmueble, es cierto que este añadido respetó la anterior estructura y decoración, integrándose el conjunto en una misma fachada, y haciendo imperceptible, a simple vista, las dos etapas constructivas más importantes de la edificación.

Galería de Imágenes

Comentarios