Por Yoel Lugones Vázquez
Fotos: Alexis Rodríguez

La celebración de la ceremonia oficial, realizada precisamente en los predios de una de las edificaciones representativas de la arquitectura colonial cubana, fue el punto de partida para el inicio del proyecto “Rescate Patrimonial y Desarrollo Cultural en La Habana Vieja: Palacio del Segundo Cabo”, esfuerzo conjunto de la Comisión Europea – órgano ejecutivo de la Unión Europea –, la UNESCO y la Oficina del Historiador de la Ciudad.
Con la presencia del Excelentísimo Señor Karel De Gucht, Comisario europeo para el Desarrollo y la Ayuda Humanitaria; Herman van Hooff, Director de la Oficina Regional y Representante de la UNESCO en Cuba; Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana; representaciones diplomáticas invitadas, autoridades cubanas y representantes de la Oficina del Historiador, tuvo lugar el lanzamiento de este proyecto de restauración, que se convierte en otro de los firmes propósitos de la Comisión Europea, la cual renovó su colaboración con la Isla en octubre del 2008, sobre todo en los sectores de ayuda de emergencia y recuperación post-huracanes, así como en el apoyo de acciones encaminadas al acceso de las comunidades a la cultura local y otros casos de excepcional valor como la reconstrucción y salvaguarda de lugares históricos.

Durante el encuentro, el Señor De Gucht afirmó que este proyecto, así como su visita a La Habana en este momento, están llenos de simbolismo: “Simbolismo porque estamos celebrando el primer año de la reanudación de la cooperación entre Cuba y la Comisión Europea, uno de los periodos más intensos de nuestras relaciones. La reanudación de nuestro diálogo político nos ha permitido encontrarnos al intercambiar ideas en un vasto número de elementos, hablar de nuestras preocupaciones comunes y también de nuestras diferencias (…) Hemos avanzado juntos por un largo camino, y juntos es precisamente la palabra clave en este proceso y la forma en que debemos seguir trabajando en el futuro”.
El Comisario europeo para el Desarrollo y la Ayuda Humanitaria declaró que el Palacio del Segundo Cabo fue el primer proyecto de cooperación identificado en los debates que sostuvieron los miembros de su organización en octubre del año pasado: “Nosotros, por supuesto, vimos la prioridad a la puesta en práctica de proyectos de emergencia para apoyar a la población afectada por la particularmente fuerte y devastadora temporada ciclónica, y a la identificación de las prioridades a largo plazo como la seguridad alimentaria y la preparación ante los desastres del medio ambiente y los cambios climáticos. Pero sentimos también que era importante apoyar el internacionalmente reconocido trabajo de la Oficina del Historiador en su esfuerzo no solo por restaurar y rehabilitar La Habana Vieja, sino en el propio fortalecimiento de la estructura social de la ciudad. Mis elogios para la Oficina y para el Historiador, cuya incesante determinación de preservar el legado cultural extraordinario de La Habana, integrándolo con el desarrollo turístico, así como con el desarrollo cultural, es reconocido en el mundo entero como innovador y exitoso”.
Una mención especial en las palabras del Señor De Gucht fue para la UNESCO, que ha estado presente en La Habana por largo tiempo, desde 1950, en lo que fue considerada la primera Oficina de la UNESCO fuera de la Oficina central de París: “Actualmente la UNESCO lidera un número de proyectos nacionales y regionales muy relevantes en el campo de la cultura, y específicamente en el legado cultural. Esperamos con satisfacción trabajar juntos para volver a poner al Palacio del Segundo Cabo en el lugar central que se merece, como pieza maestra de la arquitectura y un espacio para el intercambio cultural”.
“La cultura es un vehículo indispensable para el diálogo y para las relaciones pacíficas entre los diversos pueblos. El trabajo de la Oficina del Historiador y la UNESCO va más allá de la restauración de edificios. Igualmente irá este proyecto, que esperamos contribuya a crear nuevos puentes entre Cuba y la Unión Europea”, concluyó el mandatario.

“Satisfacción es la primera palabra que viene a la mente al poder cooperar con esta obra, inscrita en la estrategia de rescate de La Habana Vieja, el primer sitio cubano reconocido por la UNESCO en la lista del Patrimonio Mundial y que continúa siendo un fascinante laboratorio de ideas en cuanto se refiere a estrategias de conservación, rehabilitación y desarrollo. Sirvan estas palabras para agradecer a la Comisión Europea y a la Oficina del Historiador la confianza puesta en la UNESCO y en su Oficina en La Habana, quizás por continuar fieles a esa relación entre la UNESCO, el patrimonio y Cuba”, sentenció el Señor van Hooff quien se refirió asimismo a los altos valores de los modelos de gestión social y cultural que se desarrollan en la parte más antigua de la capital cubana, reconocidos mundialmente en más de una ocasión.
De igual forma el Señor Van Hooff aseveró que el proyecto del Palacio del Segundo Cabo será aún más innovador al considerar la protección del patrimonio como factor de desarrollo humano, del mejoramiento social, y de comunicación y diálogo.

Durante la ceremonia, Eusebio Leal agradeció la oportunidad de solidificar los lazos entre la Unión Europea y Cuba a través de un proyecto muy hermoso, importante para la restauración y que apreciarán y amarán las generaciones futuras. “Comienza ahora – afirmó el Historiador – el debate más importante. Tendrá que hablar su lenguaje la arqueología, la investigación histórica, por más que ya existan antecedentes de lo uno y de lo otro; volverán a empeñarse arquitectos y estructuralistas, y sobre todo los que han de concebir el bello proyecto de un centro de interpretación de Europa, de nuestra América, de África, de Asia, del mundo, a partir de la visión de La Habana que tuvieron los viajeros que a lo largo de los siglos dejaron testimonios escritos, o los miembros de las expediciones científicas, o sencillamente los artistas que plasmaron en imágenes y en colecciones que hoy adornan los museos de todo el mundo las bellezas y excelencias de una ciudad llamada a prevalecer en el tiempo. Me alegro que esto ocurra cuando apenas faltan unas pocas semanas para que La Habana celebre el 490 aniversario de su establecimiento definitivo junto a un árbol de ceiba”.
“El arte no tiene patria, pero los artistas sí. Es por eso que, bajo las banderas de la UNESCO que representa la perpetuidad de la cultura, la perpetuidad del sueño utópico de todos los seres humanos por un mundo mejor, Cuba que estuvo entre las primeras en suscribir la Convención; Cuba que tuvo, como se ha dicho, la primera Oficina fuera de París, honrando la embajada para el Caribe y para América, se siente dichosa de que este día las antiguas piedras, a la caída de la tarde, nos evoquen exactamente la necesidad y urgencia de preservar no solamente relaciones, sino también valores. Por esos valores luchamos”, finalizó el Historiador de la Ciudad.

Previamente a esta ceremonia oficial, los Señores Karel De Gucht y Herman van Hooff, acompañados por Eusebio Leal, realizaron un recorrido por espacios emblemáticos del Centro Histórico habanero.
Breve reseña histórica y futura

El Palacio del Segundo Cabo es uno de los edificios cubanos barrocos más relevantes de una de las plazas principales del Centro Histórico de La Habana, la Plaza de Armas. Situado entre el otrora Palacio de los Capitanes Generales – ahora Museo de la Ciudad – y el Castillo de la Real Fuerza, ha sido la sede, a través de los años, de la Casa de Administración de los Correos de la Isla, el Senado, la Corte Suprema de Justicia, la Academia Cubana de Historia y el Instituto Cubano del Libro. Esta imponente edificación fue construida bajo la dirección del ingeniero militar Antonio Fernández de Trevejos entre 1790 y 1791.

Después de la restauración – que se realizará interiormente y en sus áreas aledañas, respetando su estructura original –, el Palacio será parte de la red de museos de la Oficina del Historiador. El apoyo de la Comisión Europea es no solo al trabajo de rehabilitación de la infraestructura, sino también a la creación y equipamiento de una biblioteca y un centro de arte y cultural. El lugar acogerá múltiples actividades vinculadas con la evolución de la ciudad en el tiempo a través de la cartografía, modelos tridimensionales, grabados, dibujos, objetos y crónicas de viajeros, así como será un punto de conexión cultural con otras regiones del mundo.