Fotos: Alexis Rodríguez

La promoción y disfrute de genuinos valores de nuestra cultura, junto a loables esfuerzos destinados a la preservación del medio ambiente capitalino, constituyen objetivos esenciales de los proyectos desarrollados en áreas del puerto de La Habana por la Oficina del Historiador de la Ciudad.
Diversas instalaciones que, a lo largo del tiempo, estuvieron destinadas a labores comerciales y productivas vinculadas al quehacer portuario, ceden ahora su espacio al arte y el sano disfrute de los pobladores de la urbe.
Desde el primero de noviembre, los antiguos almacenes San José – junto al litoral habanero - abrirán sus puertas a los amantes de la artesanía artística.
Considerado el más añejo existente actualmente en el puerto habanero, este muelle ofrece una hermosa panorámica del interior de la bahía de La Habana, que ya puede ser apreciada por visitantes cubanos y foráneos deseosos de compartir, junto al mar y las brisas que le pertenecen, momentos literalmente excepcionales.

Construidas en 1885 con las más novedosas tecnologías de la época, sus instalaciones muestran hoy una estructura de acero perfectamente conservada y renovada tras un minucioso proceso de restauración.
Los artesanos de la ciudad tienen aquí – en el Centro Cultural Antiguos Almacenes San José - un sitio ideal para exponer y comercializar sus obras, mientras por antiguas líneas férreas rescatadas por los arqueólogos, un ferrocarril brindará a los visitantes – adultos y niños - la posibilidad de realizar un mágico recorrido por la Alameda de Paula, calificada por el ilustre músico y compositor Gonzalo Roig “la excelente, la maravillosa, la excelsa Alameda”.

Un paseo por una alameda marina dotada de bancos, áreas verdes y adecuada iluminación forma parte también de esta novedosa opción.
Esculturas de renombrados artistas recrearán en lo adelante los ojos y la imaginación de quienes emprendan esta aventura en pleno siglo XXI por emblemáticos lugares, favoritos de las familias que habitaron la otrora villa de San Cristóbal de La Habana.
Teatro, exposiciones, música, agradables espacios para el diálogo, y bellos y funcionales mercados de artesanía artística forman parte de este proyecto que, desde el presente, contribuirá a enaltecer la belleza de la ciudad y a un armónico enriquecimiento espiritual y ambiental de quienes estamos llamados a amarla y cuidarla cada día más.

La reapertura – este primero de noviembre - de los antiguos almacenes San José, devenidos hermoso Centro Cultural, es sólo el preámbulo de una obra mayor que devolverá vida y esplendor a cada uno de los edificios y rincones de la Avenida del Puerto, la privilegiada arteria capitalina que nos regala, a cada paso, irrepetibles imágenes de la bahía y las fortalezas que escoltan una ciudad fundada hace 490 años precisamente aquí, junto al litoral.