Por: Marilú Rodríguez Castañeda
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En estos días de Feria la Editorial José Martí pone a disposición de los lectores un libro con el título “Desde la otra orilla” de Celima Bernal.
Y la literatura se encarga con seriedad de recoger la historia de los pueblos, y es preciso conocer que nuestra población negra viene de nuestros antecesores esclavos y la transculturación de religiones africanas traídas a nuestras tierras de América, junto al catolicismo que practicaban los colonizadores españoles, predomina en gran medida en la historia de nuestras tradiciones religiosas.
Es por ello que la autora de este libro, después de numerosas investigaciones etnográficas, se ha dado a la tarea de recoger estas leyendas para decirnos que lo mitológico no es algo ajeno a nuestra cultura.
Celima Bernal García nació en Pinar del Río en l935; es poetisa y narradora, miembro de la UNEAC, y ha dirigido su trabajo tanto a un público adulto como juvenil. Ha colaborado en revistas y periódicos cubanos y extranjeros. Actualmente mantiene la sección “Del lenguaje” en el periódico Granma, y un tiempo bisemanal en el programa “Haciendo Radio“ de Radio Rebelde.
Además del título que estamos presentando esta tarde, Celima Bernal ha publicado “Tiempo de nostalgia” en l996; “Él cuida de mi” en el 2001, Premio Abril de ese año en la categoría juvenil y premio especial de texto “La rosa blanca”; “Claudia Elena y sus amigos” en el año 2003, mención de libro para niños en el Concurso Abril del año 2003.
El volumen “Desde la otra orilla” contiene dieciocho relatos, hermosísimas historias, llenas de belleza y de sabiduría, que nos involucra en un mundo repleto de magia, de poesía, llegándonos desde allá, desde la otra orilla, la de las costas de África.
El monte, la selva, fabulosos parajes, Shangó, Oshún, los Orishas, todos son recreados por la autora de este libro, que se hacen muy vívidos, porque han salido de una profunda investigación, convirtiéndonos nosotros en cómplices de estas leyendas.
El relato “Obiní”, reflexión acerca de la femineidad, sirvió de inspiración al coreógrafo Eduardo Blanco para crear su pas de deux de este mismo nombre.
Veamos este fragmente bellísimo de “Obiní”, término que quiere decir mujer:
—¿Sabes por qué Shangó tiene tres mujeres?
—No —contestó ella con semblante curioso.
—Porque Oyá lo cuida, Obba lo ama, y Oshún lo seduce.
Swily comprendió y lo amó a él como ama Obba a Shangó, y lo cuidó como lo cuida Oyá, y fue para él dócil, jacarandosa y sensual, como Yeyé kari para el Alafi de Oyó.
Él era un árbol crecido.
Ella se hizo yerba mojada.
Él era dura como la cáscara de la fruta verde.
Ella se hizo blanda como el hocico de un cachorro.
Él era violento como el trueno.
Ella se hizo ligera como la nube.
Y fue igual que si él hubiera tomado en el café, polvo de palo de “jurubana”, “que hace que se quiera lo que una vez se rechazó”.
Swily se sintió mujer, y las mariposas del cabello comenzaron a aletearle junto al corazón, y la canela y la miel le llenaron las venas.
Él se sintió más hombre junto a ella, y ella vivió desde entonces en él, como dentro de Olofi vive la tierra, Oloddumare, que es su mujer.
Y dice el ipitá que fueron felices toda la vida
Y fue así, porque es así... porque es así.
El volumen “Desde la otra orilla” de Celima Bernal, una lectura gratísima que recomendamos a todos ustedes.
Hasta aquí nuestro comentario de hoy. Recuerde que los libros siempre están esperando por usted. Acérquese a ellos que lo ofrecen todo sin pedir nada a cambio.