El por qué de su nombre lo debe al Obispo Diego Evelino de Compostela quien tuvo a su cargo la construcción de las iglesias que se levantaron en su recorrido y porque además se estableció y radicó en ella, en la casa marcada con el número 155 en el siglo XIX (actual número 801), propiedad del monasterio de Santa Teresa
Copy and paste this URL into your WordPress site to embed
Copy and paste this code into your site to embed