Espadero, nuestro romántico por excelencia (II)

Tenía Espadero poco más de 20 años cuando decidió romper su enclaustramiento -aunque indestructible fue su timidez– al conocer al “novelesco compositor de Luisiana”, Luis Moreau Gottschalk,  quien al pasar por una calle, en 1854, fue atraído por el excelente sonido que el habanero sacaba del teclado. Desde entonces hubo, entre ambos músicos, una romántica … Continue reading Espadero, nuestro romántico por excelencia (II)